El presidente del banco estadounidense Wachovia, Ken Thompson, fue despedido este lunes por su consejo de administración, debido a la difícil situación en que quedó la institución desde el comienzo de la crisis hipotecaria.
El alejamiento de Thompson tras ocho años a la cabeza de este banco de Charlotte (Carolina del Norte), es un golpe de efecto, puesto que ya había entregado la presidencia del consejo de administración el 8 de mayo, para dedicarse por entero a actividades operativas.
El consejo de administración, que lo reemplazó temporariamente por el presidente ejecutivo, Lanty Smith, no ocultó los motivos de este despido histórico, e invocó "una serie de decepciones y contrariedades".
El cuarto banco estadounidense por la dimensión de sus activos está pasando, en efecto, por un momento delicado desde el desencadenamiento de la crisis de los créditos hipotecarios de riesgo (subprime).
Después de haber visto sus ganancias reducirse hasta cerca de cero en el cuarto trimestre de 2007, la entidad pasó al rojo en el primer trimestre de 2008, cuando sufrió una pérdida de 708 millones de dólares.
En un semestre, el banco tuvo que contabilizar 4.300 millones de dólares como créditos de cobro dudoso y 2.400 millones de dólares por depreciaciones de activos.
La situación obligó al banco a captar 11.500 millones de dólares ante inversionistas desde el comienzo del año, a fin de tranquilizar los mercados y cumplir sus obligaciones en materia de fondos propios.
Además de la gran exposición del banco a los papeles financieros vinculados a créditos inmobiliarios, Thompson está pagando sin duda por los últimos episodios del crecimiento del grupo, que se construyó con adquisiciones y fusiones sucesivas, la más importante de las cuales fue su fusión con el First Union en 2001.
La adquisición, en mayo de 2006, del Golden West Financial, un banco de California especializado en créditos hipotecarios, por 25.500 millones de dólares, aumentó en mucho su exposición al sector inmobiliario en general, y al mercado californiano en particular.
California ha sido, junto con Florida y Ohio, uno de los estados norteamericanos más afectados por la crisis del "subprime" y el derrumbamiento del mercado inmobiliario; Wachovia hizo esa adquisición en el peor momento del ciclo del crédito inmobiliario.
El hundimiento de las cotizaciones de las acciones de Wachovia fue uno de los más espectaculares entre los bancos estadounidenses, con una pérdida de 56% en el año.
En bolsa, Wachovia vale la mitad de Wells Fargo, un banco conocido por su gran prudencia, y que es, sin embargo, un cuarto menor en términos de activos.
La acción perdía 3,32% el lunes, cotizada a 23,01 dólares poco después de la apertura de la Bolsa de Nueva York y cerró en baja de 1,68% a 23,40 dólares.
El despido de Thompson es el último hasta ahora en el seno de los grandes bancos estadounidenses. Desde el comienzo de la crisis, cayeron el presidente de Merrill Lynch, Stan O'Neal; el de Citigroup, Charles "Chuck" Prince; el de Countrywide, Angelo Mozillo, el de Bear Stearns, James Cayne y el de Washington Mutual (WaMu), Kerry Killinger.