- JUN. 01, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
En un inútil intento de aclarar lo que proponen, los asambleístas de mayoría nos describieron una economía austera, que no produzca demasiado, que no acumule tecnología, que restrinja las aspiraciones, olvidando que más bien esa es la realidad actual, y que el desafío por el contrario es mejorar el nivel de vida de la población.
Habrá que esperar, naturalmente, el texto definitivo. Quizás allí encontremos menos bruma. Pero nos adelantamos a opinar que una Constitución no puede edificarse sobre un solo modelo económico, mucho menos si es confuso. Debe dar margen para que las distintas tendencias políticas gobiernen y apliquen su programa si obtienen apoyo popular.
Menos definiciones, por favor, pero menos excluyentes y más precisas.