La víctima fue raptada, junto a otras cuatro mujeres, en un bus que venía desde Huaquillas
Su estado emocional es crítico y en su cuerpo están las heridas por quemadura y golpes que sufrió durante los tres días que estuvo secuestrada.
Es la historia de una mujer, de 26 años, quien el pasado lunes fue plagiada en un bus de transporte público, en el que retornaba a Guayaquil desde Huaquillas. Según la víctima, a las 14:00 de ese día, diez delincuentes se subieron al micro y sacaron a cinco pasajeras –incluida ella– para llevárselas a una casa en Perú.
Indica que las encerraron en un cuarto, donde las obligaron a consumir droga. “Desde ahí casi no recuerdo nada, excepto que vi a los sujetos cuando violaban a las otras mujeres. Yo estaba en el piso y me sentía muy mal”, cuenta la afectada, quien no fue ultrajada según el resultado del examen médico que se le practicó ayer. Ella señala que durante los tres días los secuestradores continuaron dándole droga y la maltrataron.
Las agresiones y la sobredosis de estupefacientes hicieron que su vida peligre, por lo que los delincuentes la liberaron. “El miércoles una desconocida me llevó a un policlínico para que me hagan un lavado. Al siguiente día me embarcó en un bus para que regrese a mi casa en Guayaquil”, relata.
Adolescente
Una mujer denunció la violación de su hija, de 16 años, quien fue plagiada por un sujeto (a) Caníbal, cuando caminaba por la cdla. Nueve de Octubre, a las 14:00 del pasado viernes. El agresor y otros dos hombres llevaron a la menor en un auto al hotel Recuerdos, en Los Esteros. Ahí, Caníbal la maniató para ultrajarla y luego huyó amenazándola de muerte.