Ecuador denunció a la comunidad internacional este sábado a Colombia por la falta de vigilancia en la frontera tras confirmar el secuestro de tres colombianos en su territorio por parte de presuntos paramilitares, un hecho ocurrido a principios de esta semana, informó la Cancillería mediante un comunicado.
El gobierno ecuatoriano "denuncia a la comunidad internacional la falta de presencia estatal colombiana en la frontera con nuestro país y hace un llamado enérgico al gobierno de Colombia para que (...) cumpla con su obligación de vigilar" la zona, señaló la Cancillería en un comunicado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores expresó su malestar al confirmar el rapto de tres colombianos, entre ellos uno con estatuto de refugiado, durante una presunta incursión de paramilitares colombianos en el punto limítrofe de San Martín, en la provincia de Sucumbíos.
Asimismo, exhortó al gobierno del presidente Álvaro Uribe a evitar que las fuerzas irregulares colombianas "expandan sus acciones" a los Estados vecinos y aseguró que las tropas ecuatorianas están en el lugar salvaguardando a la población civil.
Según las denuncias de los lugareños, el secuestro fue cometido el lunes pasado por hombres uniformados que ingresaron con fusiles en las casas, ultrajaron a las víctimas acusándolas de colaborar con la guerrilla y se las llevaron heridas hacia el lado colombiano de la frontera.
Las tres personas que fueron secuestradas en territorio ecuatoriano en días pasados, son de nacionalidad colombiana. Uno de ellos es refugiado reconocido por el Gobierno Nacional y otro es solicitante de refugio; la tercera persona no ha solicitado ni se le ha reconocido el estatus de refugiado, señala el comunicado publicado hoy en el sitio web de la Cancillería de Ecuador.
"Ecuador iniciará las investigaciones correspondientes con la finalidad de determinar a los responsables (...) y solicita al Gobierno de Colombia que proceda de igual manera con el objetivo de aclarar este lamentable hecho", añadió la Cancillería.
Ecuador rompió relaciones diplomáticas con Colombia a raíz del bombardeo colombiano del 1 de marzo en suelo ecuatoriano en el que murieron entre otros el número dos de la guerrilla de las FARC, Raúl Reyes.