La OEA inició este sábado las celebraciones por su 60 aniversario previas al comienzo de su 38 Asamblea General en Medellín, Colombia, abocada a resolver la ruptura de relaciones entre Quito y Bogotá, cuyos vicecancilleres podrían reunirse durante el fin de semana.
Con una ceremonia en la Universidad EAFIT en Medellín, el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, dio comienzo a las celebraciones previas a la primera Asamblea General desde que Quito rompió relaciones con Bogotá por un operativo militar colombiano en suelo ecuatoriano, el pasado primero de marzo.
Insulza había adelantado que la crisis bilateral entre el país anfitrión y su vecino Ecuador sería un tema central de la cita, que comienza el domingo y coincide con el 60 aniversario de la institución.
Al referirse el viernes a un eventual restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países, Insulza señaló que "no (ocurrirá) durante esta asamblea" pero deseó que se produzca rápidamente.
El funcionario someterá el martes a los 34 países participantes en la Asamblea un informe sobre las gestiones que la OEA realiza para fomentar un acercamiento entre ambas partes.
Uribe arenga contra terrorismo
En un discurso pronunciado la noche del viernes en Medellín, el presidente colombiano Álvaro Uribe insistió en la crisis con Ecuador y señaló que Colombia quiere "armonía con los países hermanos y vecinos" a los que invitó a formar "una gran alianza" para "derrotar el terrorismo".
"No queremos sino armonía con los países hermanos y vecinos. Les pedimos que no le den espacio a los terroristas", expresó Uribe en un discurso ante empresarios.
La canciller ecuatoriana, María Isabel Salvador, arribará el domingo a Medellín para participar de la inauguración oficial del encuentro de Ministros de Relaciones Exteriores de los países americanos, pero no está prevista ninguna reunión con su par colombiano Fernando Araújo, según señalaron fuentes oficiales ecuatorianas a la AFP en Quito.
Sí en cambio los vicecancilleres de Ecuador y Colombia, José Valencia y Camilo Reyes, respectivamente, podrían realizar su cuarto encuentro auspiciado por la OEA desde que Quito rompió relaciones.
El gobierno de Rafael Correa rompió relaciones con Colombia tras el ataque contra un campamento de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en suelo ecuatoriano el pasado 1 de marzo.
Ecuador buscó en la OEA una "condena" del incidente, y obtuvo una resolución que "rechazó" la actitud colombiana.