Mejorar el comercio internacional de las aves es el propósito del vecino país.
En Colombia, todos los productores avícolas deberán cumplir con nuevas obligaciones sanitarias, sin importar el tipo de explotación que tengan.
Según información del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), la resolución dicta las medidas de bioseguridad que se deben adelantar en las granjas avícolas comerciales y en las de autoconsumo.
Para empezar, todas las granjas avícolas deben estar inscritas en el ICA y recibir la certificación; los avicultores que no cumplan las medidas sanitarias tendrán que cerrar sus granjas con el fin de proteger la industria avícola nacional, garantizar la salud humana y contribuir con el buen manejo ambiental. Además, los productos no se podrán comercializar por fuera del respectivo municipio si no cumplen con la norma.
Con estas medidas de bioseguridad Colombia pretende evitar la presencia de enfermedades transmisibles, la diseminación de agentes patógenos que se consideran importantes desde el punto de vista sanitario y socioeconómico y que tienen repercusiones en el comercio internacional de animales y sus productos.
La resolución establece la obligatoriedad que tiene el propietario de toda granja avícola de registrarse ante el instituto, prohíbe la tenencia de más de una especie de aves en toda granja comercial o de autoconsumo, debe contar con un sistema manual de limpieza y desinfección de vehículos a la entrada y salida de la granja y tener como mínimo las siguientes áreas: una para galpones, otra para el alimento y una más para el almacenamiento de sustancias químicas como desinfectantes y raticidas.
Además, el área de los galpones debe ser limpia y utilizar mallas de protección.