La curadora colombiana María Iovino dijo que ve este certamen como “un enfermo en coma”.
El primer conversatorio sobre el futuro del Salón Mariano Aguilera, realizado la noche del pasado miércoles en el Centro Cultural Metropolitano (CCM), se dio en medio de críticas, reclamos y propuestas. Al evento, que duró tres horas, asistieron la curadora del Salón, María Iovino (Colombia), los miembros del comité organizador y unos 80 artistas.
Las críticas la enfilaron los participantes contra Iovino, a quien le preguntaron si conocía –entre otras cosas– las tendencias predominantes en el arte ecuatoriano académico. La experta defendió su trabajo de 20 años en el plano artístico dentro y fuera de su país. “Las propuestas estaban muchísimas mal escritas”, y resumió en una frase lo que piensa del Salón, “yo lo veo como un enfermo en coma”, porque considera que el formato es anacrónico.
Los artistas se molestaron por la poca valoración que –a su juicio– Iovino dio a sus trabajos y que se concretó en que para el 2008 el Salón no entregará premios ni menciones.
Luis Mármol señaló que para el curador del Salón Mariano Aguilera 2005, Omar Ospina (Colombia), todo valía. “Esta vez nada vale”, palabras que arrancaron aplausos de los asistentes. Para Claudio Arsani, quien aseguró haber ganado el primer premio en 1986, es la oportunidad de replantear las bases del Mariano Aguilera, creando categorías en pintura, escultura, arte digital, etc.
Samuel Tituaña, del colectivo Tranvía Cero, mencionó que el problema no es la curadora, pero es “algo sintomático también esperar que alguien venga de fuera y decida suspender el premio para regresar a ver a un sinnúmero de críticas que se hicieron anteriormente”.
María Elena Machuca, directora del CCM, indicó que están abiertos a reformar el Salón e “integrar al comité organizador a artistas y críticos de arte”.
Para Miriam Mantilla, la curadora vino con un método que no tenía nada que ver con las bases del concurso, “sin embargo, quienes han pagado todo son los artistas”. Hernán Cueva, profesor universitario, opinó que las instituciones fomentadoras del arte articulen con los centros de estudios y tengan un acercamiento para saber qué “tipo de arte se imparte en las universidades”. El artista plástico Vinicio Vallejos mocionó que no se entregue dinero en efectivo, sino que el premio financie proyectos de los artistas ganadores o becas. Iovino insistió en que no fue fácil tomar su resolución, y sugirió hacer selección de trabajos y apoyar su realización “para que se vaya generando una dinámica de pensamiento”, a fin de que el Mariano Aguilera sea más un proceso que un encuentro.
Dijo que hace 15 días, cuando estuvo en el país, planteó reunirse con los participantes, pero solo dos personas estuvieron presentes. Varios artistas sostuvieron que no se les informó.
Nadia Pérez calificó de acertado el diálogo, pero cree que pudo haberse dado antes de tachar a los artistas de “no excelentes”. Pasadas las 21:00 se cerró el debate, con la invitación a que el próximo jueves se retomen los conversatorios con nuevos expositores aún por definirse.
RECHAZO
La intención de que se exhiban las obras entre el 10 de junio y el 6 de julio fue rechazada con la frase “no somos mendigos”, dicha por algunos artistas.