Las regiones de Beni y Pando cerraron sus campañas proselitistas para el referéndum de mañana sobre sus estatutos autonómicos.
Miles de vecinos participaron la noche del jueves de concentraciones callejeras, en las ciudades de Trinidad (Beni) y Cobija (Pando) en apoyo al estatuto que busca descentralizar funciones concentradas en la sede de gobierno en La Paz.
El gobierno insistió en tachar de ilegales las consultas.
“Este domingo todos votaremos por el Sí a la autonomía para romper definitivamente las cadenas del maldito centralismo (gobierno)”, afirmó el prefecto de Beni, Ernesto Suárez, alineado con el partido opositor Podemos (derecha).
En tres poblados pobres (dos en Pando y uno en Beni) se registraron incidentes, cuando campesinos pro oficialistas impidieron el desplazamiento de personal de la corte electoral que entrega ánforas y papeletas para la consulta del domingo.
Prefectos rechazan diálogo
Suárez y los otros tres prefectos (gobernadores) de Pando, Santa Cruz y Tarija, rechazaron ayer negociar cara a cara con el presidente Morales y ratificaron su propuesta de un diálogo triangulado con la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Iglesia Católica como intermediarios.
En tanto, en la ciudad de Cochabamba, al centro de Bolivia, una marcha contra el alza de precios derivó el pasado jueves en condenas al gobierno y a los opositores por su prolongada pugna que a juicio de los grupos de protesta está descuidando la atención de la crisis económica. “¡Pan para el pueblo!, basta de peleas políticas” fueron las consignas de los obreros”.
OEA
La crisis política en Bolivia ocupará un espacio preponderante en la Asamblea General de la OEA en Medellín, Colombia, que se inaugura mañana, el mismo día de los referendos autonómicos de Beni y Pando.