Santiago Bravo, presidente de la Asociación de empleados de la Superintendencia de Compañías se encuentra en Montecristi como parte de una delegación que solicita a la Asamblea Nacional Constituyente la destitución del superintendente de Compañías, Francisco Arellano.
En diálogo con Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil) Bravo indicó que apelan a los plenos poderes de la Asamblea porque "fue la que le ratificó el encargo y la Asamblea es la que le puede quitar el encargo, con lo cual Arellano no tendría opción a apelar".
Explicó que a su llegada el día de ayer a Montecristi, hablaron con el presidente de la mesa 10, César Rodríguez, y con otros asambleístas, donde "los pusimos al tanto de nuestra preocupación de que el señor Arellano vaya a provocar a la gente".
Enfatizó que los empleados de la Superintendencia de Compañías están en pie de lucha pero aclaró que "no es un capricho de que el señor (Arellano) no ingrese, es una lucha por la dignidad". En Quito, algunos empleados se han apostado en los exteriores de las oficinas de la entidad para evitar el ingreso de Arellano.
La mesa 10 de Legislación y Fiscalización solicitó el jueves al pleno de la Asamblea que declare terminadas las funciones de Francisco Arellano como Superintendente de Compañías, a pesar de que un fallo judicial lo restituyó en el puesto el miércoles.
Tal pedido surge pese a que ayer Arellano recibió también el respaldo del Gobierno, a través del ministro Fernando Bustamante.