- MAY. 30, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
La saturación del derrumbe que desde el pasado domingo obstaculiza un tramo de la quebrada Curiquingue, en el sector Chunazana, en el cantón Nabón, es consistente y no se romperá súbitamente, según el Consejo de Obras Emergentes (COE), que descartó trabajos para provocar un desagüe.
Luis Matute, técnico de la Universidad de Cuenca, descartó que este fenómeno tenga características similares al de La Josefina, que ocurrió hace 13 años, cuyo embalse se perforó con misiles para impedir que crezca e inunde poblaciones, pero su desagüe arrasó con poblaciones de Paute.
Matute explicó que el caudal de ingreso aguas arriba de este embalse es de 800 litros por segundo, menos de un metro cúbico por segundo.
“La presión del agua no es suficiente, ni alcanzará para romper el dique, ya que la altura, desde el espejo actual de agua hasta la cresta más alta del dique, es de 25 metros”, dijo.
La preocupación de los técnicos y los organismos que integran el COE radica en el fenómeno de erosión que se producirá una vez que el agua comience a pasar sobre el dique.
“Por eso y para que la quebrada siga su curso normal, se tiene previsto construir un canal recubierto o en su defecto colocar una tubería que sirva para la evacuación de las aguas y el remanente de la actual laguna”, precisó Matute.