- MAY. 29, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Oficina en Ecuador.
La Interpol de Ecuador presentó sus observaciones al informe forense, entregado por su oficina central, sobre los ordenadores y equipos informáticos de las FARC, decomisados por el Gobierno de Colombia, tras su incursión en el campamento guerrillero de Angostura.
En un análisis divulgado ayer, la oficina de esta agencia en Quito señaló que “efectivamente no se habría respetado la cadena de custodia de las ocho pruebas instrumentales (imágenes, videos, archivos, computadoras), sin haberse realizado en primera instancia una copia de los datos en donde el acceso directo y su visualización quedan registrados”.
Sin este detalle, agregó el informe de ayer, se “puede complicar en gran medida el proceso de validación de las pruebas para presentarlas ante los tribunales” porque la policía deberá demostrar o probar que “el acceso directo que realizaron no afectó materialmente a la finalidad de las pruebas”.
A esto se suma –señaló el reporte– que las autoridades colombianas sí comunicaron a los especialistas forenses de Interpol que “un funcionario de su unidad antiterrorista accedió directamente a las ocho pruebas, en circunstancias exigentes y marcadas por la premura de tiempo, entre el 1 de marzo del 2008, cuando fueron decomisadas por las autoridades colombianas y el 3 de marzo del 2008”. Los especialistas revelaron que “los sistemas operativos de los tres ordenadores portátiles decomisados mostraban que habían sido apagados el 3 de marzo del 2008 (a diferentes horas, pero todos ellos antes de las 11:45, hora en que fueron entregados a los investigadores en informática forense de la Policía Judicial colombiana). Los dos discos duros externos y las tres llaves USB habían sido conectados a un ordenador entre el 1 y el 3 de marzo pasado, sin que se hubieran obtenido previamente copias de las imágenes forenses de su contenido y sin emplearse dispositivos de bloqueo de escritura”.
Pese a que Interpol, en su informe de Bogotá, aseguró que no encontró indicios de modificación o supresión de archivos, los especialistas de Quito hallaron un total de 48.055 archivos “cuyas marcas de tiempo indican que habían sido creados, abiertos, modificados o suprimidos como consecuencia del acceso directo a las ocho pruebas instrumentales por parte de las autoridades colombianas entre el momento del decomiso del 1 de marzo al 3 de marzo del 2008 a las 11:45”.