- MAY. 29, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Concentración.
Decenas de empleados de las denominadas salas de juego se concentraron ayer fuera del Palacio de Carondelet para pedir al Gobierno que no prohíba el funcionamiento de ese tipo de locales de distracción.
Los manifestantes expresaron su preocupación por la posibilidad de perder sus trabajos. Entre ellos había personas con discapacidad física portando carteles con frases como “No al monopolio, queremos trabajar” y “No cierren las salas de juego, que de ellas depende nuestra subsistencia”.
Luis Paredes, de la Asociación de Salas de Juego de Pichincha, dijo que son unas dos mil familias cuyo sustento depende del funcionamiento de estos negocios. Cuestionó que el Gobierno “por un lado diga que defiende el derecho al trabajo y que, por otro, corte las fuentes de empleo de miles de ciudadanos”.
Comentó que el cierre de las salas de juego favorecería un monopolio en hoteles y señaló que los empleados de estos locales no se oponen a las normas que impulsa el Estado.