Myanmar está concediendo más visados a trabajadores asistenciales extranjeros para las tareas de ayuda tras el paso del ciclón Nargis, pero la burocracia dificulta aún el acceso al devastado delta del Irrawaddy, dijo este jueves un funcionario de la ONU.
Casi una semana después de que el líder supremo de la junta militar, Than Shwe, prometiera que permitiría la entrada a la totalidad de los cooperantes extranjeros, la ONU dijo que el Gobierno militar aprobó las restantes 45 peticiones de visado de agencias de Naciones Unidas.
Pero únicamente siete miembros expatriados de la ONU habían logrado el miércoles acceder a la capital, Rangún, dijo el coordinador humanitario de la ONU en Myanmar, Dan Baker.
"Tras lo que se ha aprobado durante la última semana, esto no es aceptable", declaró Baker sobre la burocracia que dificulta el acceso al delta, donde hasta 2,4 millones de personas quedaron desamparadas por el paso del ciclón Nargis el 2 de mayo.
La cooperación con algunos departamentos gubernamentales es buena, pero "no está claro que todos los ministerios hayan captado el mensaje", agregó en una entrevista telefónica desde Rangún.
El régimen ha sido criticado por ralentizar los esfuerzos internacionales de ayuda tras el paso del ciclón, que dejó 134.000 muertos o desaparecidos.
Algunos analistas dicen que puede deberse al miedo a que la apertura del país les haga perder el férreo control que el Ejército ha mantenido desde el golpe de Estado de 1962.
Otros grupos de ayuda también enfrentan problemas para acceder a Rangún.
La Federación Internacional de la Cruz Roja, que tiene unos 30 expertos internacionales en Rangún, aún espera obtener el permiso que les permita establecer instalaciones asistenciales en el delta.
El portavoz de la Cruz Roja, John Sparrow, dijo que los empleados de la organización en Myanmar están haciendo un enorme trabajo pero que tenían poca experiencia para manejar un desastre tan grande y complejo.
"La gente que tenemos que podemos desplegar han visto esto antes", afirmó Sparrow sobre los expertos extranjeros en áreas como salud, limpieza del agua y refugio.
No hay muestras de grandes brotes de enfermedades, más allá de casos de diarrea y dolencias respiratorias.