Trasbordos.
Más de un centenar de vehículos debieron esperar casi doce horas luego de que a las 22:00 del pasado lunes, en el sector de Gula, de la parroquia Sayausí, un deslizamiento bloqueó unos 200 metros de la vía Cuenca-Molleturo-Naranjal.
Ante esta situación, los usuarios de los buses debieron realizar trasbordos, pese al intenso frío del sector, para llegar a su lugar de destino.
Algunos pasajeros incluso debieron atravesar la montaña, llena de lodo y piedras, con sus maletas, sacos y artículos de gran tamaño.
“En la noche preferimos quedarnos en los carros porque está oscuro y nos daba miedo”, dijo María Cajilema, quien se transportaba en un bus de la empresa Súper Semería desde la ciudad de Guayaquil.
También, tras doce horas de viaje, los miembros de los equipos de fútbol del Manta Sporting Club, en las categorías mayor y Sub 19, debieron esperar cerca de tres horas hasta que otro automotor los recogió del otro lado del derrumbe.
Raúl Carchi, pescador del sector, cruzó con un cargamento de truchas de la laguna de Yuyuchas, para venderlas en la feria libre.
Varios productores de leche también caminaron kilómetros desde las haciendas hasta los sitios donde esperaban tanqueros que transportan el producto hasta las fábricas de lácteos. Ramón Reino, de Rancho Gulag, entrega entre 60 y 80 litros todos los días.
Segundo Chalo, compañero de trabajo de Reino, dijo que cada dos semanas, desde que empezaron las lluvias en enero pasado, se originan pequeños derrumbes que interrumpen el paso y los productores deben sacar por su cuenta los cultivos y otras materias primas.
Maquinaria del Municipio de Cuenca y del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) hizo la limpieza del material deslizado desde las 06:00, y aproximadamente a las 10:00 la carretera se abrió en un carril para dar paso a la gran cantidad de automotores que se apostó en los dos sentidos de la carretera.
La maquinaria retiró cerca de 2.000 metros cúbicos de tierra que cayó sobre la calzada en el sector de Gula y otros del Austro, debido a que no deja de llover y los deslizamientos de tierra y piedras son constantes. Ayer, otro deslizamiento se registró en la vía alterna Santa Ana-San Bartolomé-Sigsig.
DETALLES: Garúa en Guayaquil
Ecosistema
Las ligeras lloviznas registradas en los últimos días en la ciudad son propias del ecosistema de la urbe, según Raúl Mejía, coordinador regional del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología.
Verano
Mejía afirmó que el Litoral ya entró a la estación seca (verano) y que las garúas se deben a que los árboles de los bosques cercanos ingresan en una etapa de transpiración.