La televisión fue en una época su única ventana al mundo. Ahora, Natascha Kampusch, todavía adaptándose a una vida de libertad luego de pasar ocho años y medio en cautiverio en una celda subterránea, comienza una carrera como animadora de televisión en un programa de entrevistas.
Menos de dos años después de escapar de su captor, la joven austríaca cuya odisea asombró al mundo, irá a la televisión en horario estelar.
Natascha Kampusch se reúne con ..., un programa de entrevistas donde aparecerán celebridades locales, debuta el domingo en Puls4, un nuevo canal por cable.
Kampusch, de 20 años, fue la primera en admitir ante medios de prensa locales que es una improbable anfitriona de un programa de televisión.
Kampusch era una niña de 10 años de edad cuando desapareció mientras se dirigía a la escuela en Viena, en marzo de 1998. Su secuestro fue el misterio policial más grande de Austria hasta el 23 de agosto de 2006, cuando escapó de su captor.
Apenas horas después de su fuga, su secuestrador, Wolfgang Priklopil, que la tenía confinada en una celda sin ventanas debajo de su vivienda, se suicidó arrojándose frente a un tren en marcha.
Kampusch, quien tenía 18 años cuando escapó, volvió a llamar la atención el mes pasado cuando emergió otro aterrador caso de cautiverio en Austria.
La policía dice que Josef Fritzl, de 73 años, confesó haber mantenido secuestrada a su hija durante 24 años en una prisión sin ventanas debajo de su vivienda en Amstetten, al oeste de Viena. En el interín, tuvo siete hijos con su hija.
Kampusch ha ofrecido ayuda financiera a las presuntas víctimas de Fritzl y dijo que le gustaría reunirse con su hija de 42 años, que tenía apenas 18 años cuando fue confinada a la celda.