- MAY. 29, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Malestar e indignación existe entre los presos y trabajadores de la Penitenciaría del Litoral, quienes supuestamente fueron maltratados por el representante (e) de la Dirección Nacional de Rehabilitación Social (DNRS), Romeo Sylva.
“Él llegó a insultar, a ofender, a burlarse de Guayaquil, porque no solo se refirió con malas palabras a mí sino a todos los trabajadores de esta cárcel”, manifestó Francisco Banchón, director de la Penitenciaría, quien indicó que las agresiones verbales se produjeron el pasado martes, durante la segunda visita realizada por Sylva a ese centro de reclusión.
En la visita, el representante de la DNRS cambió a los directores del Centro de Detención Provisional (Patricio Salazar por Norma Argüello), y la Cárcel de Mujeres de Guayaquil (Ana María Morán por Mimí Hoyos). “Los sacó arbitrariamente diciendo que había fallas, pero son mentiras”, expresó Banchón, quien dijo que iniciará acciones legales contra Sylva.
Sobre las razones que originaron esta situación, Banchón señaló que el funcionario se molestó porque él no envió ningún carro de la Penitenciaría a recogerlo al aeropuerto la mañana del martes, cuando arribó a la ciudad. “Primero que pague la gasolina que se debe de seis meses”, refirió.
Indicó que los presos amenazaron con tomarse la cárcel, no obstante, dijo, han llegado a un acuerdo de solucionar las cosas pacíficamente.
Asimismo, señaló que si el Consejo Nacional de Rehabilitación le pide el cargo, está dispuesto a entregarlo, pero hasta ahora, señaló, no ha recibido ninguna noticia al respecto.
Mientras, el representante de la DNRS no se pronunció ayer sobre el caso.