- MAY. 28, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
De los 35 artículos de política económica aprobados por la mesa 7 de Régimen de Desarrollo se desprende que el Estado tendrá un rol interventor en el mercado, y que la Constitución afianzará las políticas que ya aplica el Gobierno.
El Ejecutivo formulará las políticas monetaria, crediticia, cambiaria y financiera, y estas garantizarán “adecuados tipos de interés para el financiamiento de las actividades productivas, manteniendo una adecuada estabilidad de precios en función de la estabilidad económica”. Y el Estado “velará” para que las tarifas de los servicios públicos sean “equitativas”.
En lo comercial, promoverá las exportaciones de los productores; propiciará las importaciones y desmotivará “las que afecten negativamente...”.
Las entidades financieras, con excepción de aquellas de carácter popular o solidario, no podrán ser vinculadas a empresas ajenas a esa actividad. Este texto reemplazó a la prohibición expresa del vínculo con medios de comunicación, aunque la idea es la misma.
Esas actividades se reconocen como un servicio público delegable, y eso para Pablo Lucio Paredes (Futuro Ya) implica que el Estado puede quitar la delegación, por lo que genera demasiado intervencionismo.
El texto señala como sectores estratégicos y de control exclusivo del Estado a la energía, telecomunicaciones, recursos naturales no renovables, minerales, hidrocarburos, biodiversidad, agua, entre otros. Este último y su gestión no serán susceptibles de privatización.
En una transitoria se excluye temporalmente de la prohibición de las preasignaciones presupuestarias a la Ley 010, hasta que la Amazonía alcance un desarrollo aceptable. Y dice que el Estado no tendrá obligación de asumir deudas de los gobiernos autónomos y organismos seccionales.