Miércoles 28 de mayo del 2008 Cultura

‘Estoy haciendo algo de utilidad’

Clara Medina

Entrevista: Xavier Guix, Psicólogo español, especializado en comunicaión y programación neurolingüistica

Estuvo en Ecuador para presentar su libro El sentido de la vida o la vida sentida.

Xavier Guix, psicólogo español, desembocó en la escritura. Del consultorio y las charlas, pasó a los libros.  Hasta ahora ha publicado seis, tres de ellos con el Grupo Editorial Norma. El último se titula   El sentido de la vida o la vida sentida.  

¿En qué género encasilla sus libros? ¿Se puede decir que son de autoayuda?
Si   tuviera que ponerle una etiqueta, le pondría divulgación o reflexión psicológica.    Sin embargo, es  preciso decir  que si un libro te ayuda –da igual que sea de narrativa o  de poesía–,  es un libro de autoayuda.  De modo que para mí,  cualquier buen libro  es un libro de autoayuda. No me voy a rasgar las vestiduras porque   pongan mis libros  en las estanterías  de autoayuda. Si eso sirve para que el mensaje llegue a más personas, no tengo   problemas.
 
Se lo pregunto porque el consumo de los libros de autoayuda es  privilegiado por un sector de la sociedad, pero  asimismo denostado por otro.
Resulta que de  la lista de libros más vendidos, la mitad por lo menos son   de autoayuda. Y si eso pasa, alguna cosa  tendrán, ¿verdad?  Como sucede con cualquier otro texto,  hay libros   de autoayuda que son un desastre y  libros de autoayuda muy buenos. Pero es el lector quien tiene que decidir.

¿Por qué escribir, para qué escribir y, sobre todo, para quién hacerlo? Cuando usted comenzó a escribir,  ¿cuáles fueron los objetivos que se planteó? 
Yo estaba dictando unos cursos de capacitación de temas de comunicación, que es mi especialidad psicológica,  y a raíz de los   cursos, una persona me hizo una invitación:  ‘¿por qué no cuentas en un libro eso que cuentas en los cursos?  Tengo una editorial y puedo preguntar si están interesados’. La editorial dijo ‘encantada’. Durante la elaboración del libro fui tan feliz, lo pasé tan bien, fue una experiencia tan intensa y  productiva, que me di cuenta de que estaba haciendo algo que debía hacer.   
 
¿El segundo  libro fue ya   por decisión propia?
Quise ver qué ocurría con el primero y funcionó bien. Tuve la   sensación   de que no solo lo disfrutaba yo, sino que los demás también. Entonces sigamos, me dije. Sigamos mientras yo lo disfrute y los demás también. El día que ya no haya ese encuentro, lo dejaré.
 
¿Cree que la  gente necesita  libros que  guíen sus vidas? ¿Que les digan cómo vivirla? 
La mayoría de las personas me celebran el haber ordenado el pensamiento, con lo cual sientes que estoy  haciendo algo de utilidad. A veces, lo   que para ti es muy sencillo de contar,  para otro es  muy difícil. La experiencia  antecede al  lenguaje. Todos vivimos experiencias,   pero no sabemos cómo contarlas. Entonces, cuando te encuentras alguien que te cuenta eso, tú dices: ‘exacto,   estoy pasando también por eso. Gracias porque le ha puesto palabras a algo que yo pensaba era muy complicado’.

En el libro El secreto se plantea la ley de la atracción.  Usted habla también   de esta  en su  libro. ¿Cómo la interpreta?
La ley de la atracción es más vieja que Matusalén. Es la ley universal o espiritual que ha existido toda la vida. Lo expongo así:   cuando pienso, genero una energía.  Esa energía se transforma en estados internos, positivos o negativos. Ese  estado en el que estoy, es con el que voy vibrando. Los demás reciben esas ondas, así como  se reciben  las ondas hertzianas, que nadie las discute y, en cambio, discutimos y nos parece mentira  que podamos transmitir ondas, pero es así.  Cuando entro  a un lugar,   recibo o emito esa energía,   y me siento bien o  mal. Transmitimos  constantemente estados y los demás lo reciben. Ese estado  es como un imán, que atrae hacia sí  los mismos estados. Esa es la ley de la atracción.  Otra  ley es la de la atención: dónde se pone  la atención. Y eso donde  he puesto la atención lo  atraigo  hacia mí, a través de mis vibraciones.  Ocurre a menudo que no atraigo eso a lo que le he puesto la intención. Es  cuando uno tiene que preguntarse: ¿Qué estoy haciendo mal para que a mi vida llegue todo lo contrario que  deseo? Seguramente me voy a dar cuenta de que allí hay un inconsciente que no me deja conseguir todo aquello que yo deseo.     Por tanto, si no quieres eso, cambia tu forma de pensar y de sentir.

Cultura

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.