La presencia de Alfonso Cano en la comandancia de las FARC podría privilegiar una salida negociada al conflicto colombiano, según analistas.
De 52 años y con formación de antropólogo, podría dar un giro a una guerrilla que hasta ahora privilegió en su línea de mando a los campesinos y mandos de la línea fundadora.
Cano es un hombre “más obsesionado con la política que con la guerra”, señaló Camilo Gómez, consejero de paz del gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) en el fallido diálogo de tres años con las FARC.
“Si Cano logra consolidar su jefatura con la nueva estructura del Secretariado, podría eventualmente ayudar a conducir a las FARC hacia la salida política”, dijo el analista Alejo Vargas, de la Universidad Nacional.
La senadora del Partido Liberal, Piedad Córdoba, destacó que “Cano es un hombre político, de una estructura ideológica muy seria, muy jugado por la paz en Colombia, hacia una salida política y negociada del conflicto”.
“Cano podría darle un impulso hacia la paz que su antecesor no pudo dar”, señaló el senador de izquierda Gustavo Petro.
“Él tiene que pensar en que la liberación de los secuestrados civiles va a abrir las puertas para la paz...”, señaló Astrid Betancourt, hermana de la secuestrada Íngrid Betancourt.
Pero el nuevo líder de la guerrilla debe enfrentar un sector radical y militar que lidera Jorge Briceño Mono Jojoy, quien cree que pueden llegar al poder por la vía armada para instaurar el socialismo, dejando de lado la negociación política.