El obrero Medardo Sinchiguano pereció durante su trabajo en obras del nuevo estadio del Valencia.
Cuatro trabajadores fallecieron ayer tras caer desde unos doce metros de altura un andamio en una de las torres en obras del nuevo estadio del Valencia.
El accidente, ocurrido a las 11:00, causó en un primer momento la muerte de un boliviano y un ecuatoriano, que cayeron al vacío, y heridas graves a otros dos obreros, de nacionalidad española, que fallecieron posteriormente en el hospital.
Los fallecidos son Luis Medardo Sinchiguano, ecuatoriano de 24 años; Nelson Rocha García, boliviano de 38; Enrique Pradas Franco, español de 25, y otro de 22 años del que no se facilitó su identidad.
Los dos primeros tenían dos hijos cada uno, dijeron otros trabajadores en ese lugar.
Las obras del nuevo estadio las realiza la unión temporal de empresas FCC-Bertolín. El director del Instituto Valenciano de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, Miguel Ángel Tarín, desplazado al lugar del accidente, dijo que las obras reúnen las “condiciones de seguridad adecuadas”, y para el sindicato UGT, el accidente se produjo por un fallo en la ejecución de la maniobra de colocación de un andamio en una de las torres, y no se produjo por un error en las medidas de seguridad.
Según el secretario de Salud Laboral, Francisco Velasco, el accidente se produjo por una falla en el protocolo de izado y sujeción del encofrado, porque los materiales empleados “son de última generación y no pueden fallar”.
Velasco dijo que los trabajadores de estas obras se han quejado en numerosas ocasiones por la extensión de su horario.
El Valencia CF, por su parte, espera una explicación del accidente por parte de las empresas constructoras Bertolín y FCC, según el arquitecto-asesor del club, Alejandro Escribano, que apuntó que podría tratarse de un desgraciado accidente a causa de una falla aparentemente mecánica en los soportes de un andamio.
Considera, además, que no hay problemas en el proyecto arquitectónico, que las medidas de seguridad se han aplicado con rigor, que no hay relación entre el accidente y los plazos de conclusión de la obra y que es prematuro poder saber si este accidente variará los plazos.
De Santo Domingo
“Mamita la bendición, que Dios me la cuide y feliz día”, fueron las últimas palabras que su progenitora Clorinda Toapanta, recibió a las 14:00 del pasado 11 de mayo, por el día de la madres de su hijo Luis Sinchiguano.
Era el segundo de los cinco hijos del matrimonio conformado por Eleodoro Sinchiguano y Clorinda Toapanta, ellos son oriundos de Cotopaxi que llegaron hace 40 años en Santo Domingo de los Tsáchilas.
Estuvo casado con Carmen Aveiga y tuvieron dos hijos: William Andrés (12) y Ronald Steven (7).