- MAY. 27, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
Según los médicos, la mayoría de las mujeres que acuden por primera vez a realizarse un papanicolaou consideran que es doloroso. Sin embargo explican que es indoloro y rápido, siempre que el profesional lo realice correctamente.
El ginecólogo Carlos Yerovi indica que las pacientes aún suelen realizarse tarde los chequeos y recién a los 35 o 40 años se someten a un papanicolaou, cuando –en ciertos casos– ya hay tumores o laceraciones.
Explica que con el método es posible detectar células cancerígenas o premalignas e inflamaciones y, con la introducción del espéculo, ulceraciones o lesiones en la mucosa vaginal.
El papanicolaou consiste en raspar –con una espátula especial– las células del cuello del útero. Estas se colocan en una placa de vidrio y se envían al laboratorio.
El análisis citológico determina la condición de las células y como se encuentra el útero de la paciente, señala el patólogo Rubén Hidrovo.
“Si se detecta alguna anomalía se realiza una colposcopia (visualización del útero a través de un microscopio binocular que aumenta su tamaño catorce veces).
Otra de las formas de evitar contraer el virus es la administración de la vacuna contra el VPH cuyo costo en el mercado es de $ 150 por dosis.
Se necesitan tres dosis para inmunizar a la mujer. Luego de aplicar la primera se deben esperar 60 días para la segunda y 180 para la tercera.
Hidrovo explica que se debe administrar la inyección antes de la primera relación sexual y lo adecuado sería a los 11 años. Agrega que el Ministerio de Salud debe incluirla en el esquema de vacunas.