Se reciben reportes también de que la basura se acumula en muchos barrios de Guayaquil, y la empresa recolectora y el Municipio creen que la culpa la tienen los usuarios que no respetan los horarios de recolección.
Más allá de que también contarán los errores de Vachagnon, ambos datos son coherentes entre sí. En una ciudad tropical como esta, no son muchas las familias que disponen del espacio suficiente como para guardar basura demasiado tiempo, sobre todo en épocas de intenso calor.
Es un argumento más para que el Municipio considere seriamente incrementar la frecuencia en la recolección de desperdicios, como hemos propuesto en anteriores ocasiones, y quizás concesionar el servicio a más de una empresa. Los tiempos cambian y las soluciones también.