La conductora y actriz se define como una persona arriesgada y atribuye a su manera de ser las metas que ha alcanzado profesionalmente, a sus 21 años.
Salir en pantalla fue un hecho que jamás le aterró a Adriana Rendón, presentadora del programa ‘Camaramanía’ de Teleamazonas, que antes conducía Carlos Luis Andrade (ahora en TC Televisión).
La alegría, espontaneidad y seguridad que proyecta fueron las cualidades que tuvo a favor en el casting que hizo hace cuatro meses.
“En un principio no sabía para qué era la convocatoria. La productora del espacio (Karina Muñoz) me llamó porque hace un año había hecho una prueba para un programa infantil que nunca se concretó”, cuenta la también reportera de la revista Mariela.
‘Camaramanía’ es el primer espacio de ese corte que conduce Rendón en un canal de señal abierta. Antes, hace seis años, animó un programa juvenil en ABC Televisión (canal 46 UHF), y hasta diciembre del 2007 trabajó como actriz en la serie ‘Súper papá’ de Ecuavisa.
“En Súper papá hice el papel de Claudia, la amiga de Sussy (una de las protagonistas)”.
Adriana sostiene que su llegada a la televisión se debe a que nunca se pone límites, y al momento de alcanzar sus metas se esfuerza al máximo.
Rendón se graduó de bachiller a los 16 años y aunque le atraía la comunicación social optó por inscribirse en la Universidad Agraria de Guayaquil para estudiar veterinaria. “Amo a los animales y me dio por querer estudiar esa carrera, pero luego me di cuenta de que no era lo mío”, relata.
Enseguida se dedicó a trabajar. Empezó en el área de eventos de McDonald’s. “Yo me vestía de muñeca para animar a los niños, tomar la orden de los clientes y limpiar las mesas, sin ningún problema porque soy descomplicada”, añade.
Después pasó a trabajar en un banco, desde donde un día mandó un correo electrónico con su opinión sobre la televisión ecuatoriana al ITV.
El instituto se interesó en Adriana y sus directivos la invitaron a inscribirse.
“Yo siempre he sido arriesgada. Me presenté y les dije que tenía las ganas de estudiar comunicación social, pero que no tenía el dinero. Ellos me becaron y gracias a eso pude graduarme de tecnóloga”, dice.
Su vinculación con los medios se dio por coincidencia. Hizo las prácticas en radio Fuego durante dos semanas. Su entusiasmo y seguridad agradaron a la propietaria, la conductora Mariela Viteri, quien le pidió que se quedara para que animara con ella de lunes a viernes el programa ¡Qué pasa! Paralela a esta actividad incursionó en el periodismo escrito en la revista Mariela.
Actualmente esta realizando su tesis para graduarse de licenciada.
También añade que le gustaría estudiar psicología y no descarta la posibilidad de hacer en algún momento un programa infantil que eduque y entretenga a este público.