Domingo 25 de mayo del 2008 Economía

Actividad que mueve más de $ 30 millones

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La mayoría de máquinas también aceptan billetes.

Las máquinas tragamonedas –el nombre encierra tanta literalidad, aunque hoy no discrimina y también le da por “tragar”  billetes– emanan tal estridencia que logran que la susurrante  voz de Chris Martin, esa que se escucha de fondo,  parezca la de cualquier   advenedizo  menos la del líder de  Cold Play.   La música viene del casino Faraón, en el Hampton Inn, pero la  escena  se multiplica en otros salones  de juego en la ciudad. 

Para el Servicio de Rentas Internas (SRI), mecanismos como este han provocado “dificultad” en el control de los  ingresos monetarios de estos sitios  que, en la actualidad, según   los  registros del organismo, superan los $ 30 millones.

 Durante el 2007, los casinos de Guayaquil  reportaron movimientos variados. El del Hilton Colón, por ejemplo, registró un ingreso total  de $ 8’423.523, según el SRI. Le sigue el del Sheraton con $ 5’717.578; el Unicasino con $ 3’000.399;  el del Oro Verde con $ 2’560.212;  y el Faraón con $ 1’031.968.  En los documentos de la institución  a los que accedió este Diario no consta el casino del  Ramada.

 El presidente de la Cámara de Turismo del Guayas, José Carrión Ycaza, propietario del casino Faraón y de cuatro salas de bingo en el país, afirma que esta actividad es una de las más gravadas por el SRI. Menciona, por ejemplo, que se paga un impuesto de ganancia estimada por cada máquina tragamoneda y por cada mesa de juego.

“Genere o no genere dinero, le toca pagar por cada equipo, según el cálculo de ganancias que haga el SRI”, dice Carrión, pero un funcionario del organismo que pide la reserva defiende la medida.  “¿Quién va a un casino o sala de juego y le dan factura? Ni siquiera tienen que hablar con los empleados porque pueden meter su dinero directamente a las máquinas”. 

Pese a que el Ministerio de Turismo califica a las salas de juego como ilegales (porque no funcionan en hoteles, pese a tener tragamonedas), estas también reportan   ingresos al SRI. Agrupadas en dos grandes conglomerados que operan en todo el país, también registran importantes  movimientos económicos. Invermun, por ejemplo,  reportó $ 11’450.276 en el 2007 y Celecsa $  247.340 en el 2006 (el dato más actual del SRI). 

Según los datos del organismo, el azar es un negocio que ha registrado un  crecimiento vertiginoso. Por ejemplo, en el 2003, Invermun reportó ingresos por $ 3’569.121, menos de un tercio del movimiento del 2007. 
 
El subsecretario de Turismo, Esteban Delgado, cuestiona que estas salas de juego obtengan el permiso de uso de suelo en el Municipio para poder levantar su infraestructura, pese a que el Ministerio no permite que funcionen por no estar dentro de casinos en hoteles.
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