- MAY. 25, 2008 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Si los precios de los comestibles en el continente asustan a los consumidores, en las islas Galápagos tienen en la desesperación a los insulares. El turista nacional percibe esa sensación al buscar un lugar dónde saciar el hambre.
Por ejemplo, un desayuno cuesta $ 3,50; el arroz con pollo, $ 6 o con pescado $ 9; cebiche de camarón, $ 15, y si el gusto va por la carne, esta casi no entra en los menús por el alto precio y la escasez del producto.
El costo de los comestibles que llegan desde el continente se incrementa en más del 200% en algunos productos.
En la panadería Danielita, el valor del pan oscila entre $ 0,15 y $ 0,50 la unidad.
Las expendedoras venden el quintal de harina hasta en $ 60, el tacho de manteca de 50 kilos cuesta $ 118, azúcar a $ 1,65 el kilo y huevos a $ 4,50 la cubeta de 30 unidades. Con estos precios, Enrique Paz, un esmeraldeño que llegó hace quince años a las islas, explica el alto costo de los insumos.
El malestar por los precios es más palpable en el mercado. Rodeado de algunos quintales de papas llegados desde Ambato, cuyo valor por libra está en $ 0,50, Luis Morales indica que por cada saco paga $ 26 en el continente y conforme empieza el traslado desde esa ciudad hasta el mercado en Santa Cruz, se recargan varios valores .
Barcazas llenas de productos desembarcaban en Puerto Ayora llenas de comestibles, electrodomésticos, gas, material de construcción, entre otros.
Julio Castillo, tras retirar 124 quintales de maíz procedentes de Manabí, se quejaba porque los recargos, en impuestos y otros, elevan en más de $ 5 el precio del saco, que en el continente lo adquiere a $ 15 y en la isla lo vende a $ 22.
Los habitantes exigen controles a la Intendencia de Policía, cuyo titular, Enrique Morillo, dice que estos se dan hasta tres veces por semana.
El funcionario reconoce que el precio de la harina bordea los $ 60 y dice que se hacen las gestiones para contar con el producto, pero desconoce el costo al que se venderá en las islas.
Expresa que esta prevista la llegada de un total de 3.000 quintales de arroz que serán entregados durante seis meses. De una primera carga de 500 sacos, 250 son para Santa Cruz, 150 para San Cristóbal y 100 para Isabela. La libra de la gramínea se expenderá al consumidor a $ 0,25.
El Intendente agrega que las personas pueden adquirir comestibles con una diferencia de 25% y 30% en las ferias libres, donde se venden productos cultivados en las islas; aunque reconoce que solo ayudan a cubrir la demanda porque se dan por temporadas.