sábado 24 de mayo del 2008 Columnistas

Referéndum y especulaciones

En días pasados, el presidente Rafael Correa señalaba cuál sería su posición en el evento de que el NO obtenga la mayoría en el referéndum aprobatorio que debe darse en los próximos meses, lo cual contrasta con lo que se había especulado respecto de que el Mandatario presentaría su renuncia si es que efectivamente ganaba el NO en dicho referéndum.

Pero, ¿qué tantas posibilidades reales tiene el NO de recibir un respaldo mayoritario? Resulta muy improbable, a estas alturas, pronosticar una tendencia, más allá de que las encuestas establecen por el momento una votación muy cerrada entre el SÍ y el NO. Sin embargo, hay que reconocer que más allá que la labor de la Asamblea sea altamente cuestionada y que cada día la gente confíe menos en su gestión, resulta claro que la imagen del Presidente sigue contando con un respaldo popular muy importante, activo electoral que seguramente será utilizado en la campaña con toda la fuerza que un proselitismo oficial pueda imponer. En otras palabras, si el Presidente no interviene directa y abiertamente a favor del SÍ, simplemente va a ganar el NO.

Eso también significa que el eventual triunfo del SÍ en el referéndum deberá ser interpretado como una victoria personal del gobernante, más no como una adhesión al proyecto político esbozado en la Asamblea. Pero no hay que perder de vista la posibilidad de que gane el NO, ya que ciertamente el apoyo popular suele cambiar constantemente y en ocasiones, por detalles que pueden resultar insignificantes. Ciertos asambleístas del Movimiento PAIS han tenido una especial puntería al seleccionar temas no solo irrelevantes, sino que inclusive han merecido una reacción ciudadana negativa, lo que podría también llevarnos al escenario en el que el rechazo al trabajo de la Asamblea sea inclusive mayor al respaldo que pudiese sumar el Presidente. Esa posibilidad, que por cierto es todavía ligera, podría incrementarse en la medida en que sumen los desaciertos y las omisiones de la Asamblea Constituyente.

En todo caso, y sin perjuicio de tales especulaciones, no cabe duda de que lo relevante es que el Presidente deberá seguir gobernando cualquiera que sea el resultado del referéndum. Hay quienes afirman que el triunfo del NO sería una derrota categórica de un proyecto político y que, por supuesto, constituiría un serio llamado de atención a la gestión del régimen, sin contar con todo el enredo legal que podría surgir respecto de la vigencia o no de los mandatos. Es por eso, que hace algunos meses, ya se señalaba el riesgo que conlleva para un gobierno el hipotecar el éxito de su gestión al resultado de un referéndum. Son cosas distintas, sin embargo hay que esperar para ver con cuánta madurez se cuenta para reconocer las diferencias.

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