- MAY. 24, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
Cuando el loro Yosuke escapó de su jaula y se perdió, hizo precisamente lo que le habían enseñado: dijo su nombre y dirección a un desconocido que estaba dispuesto a ayudarlo.
La policía rescató el loro gris africano del techo de la casa de un vecino.
Después de pasar una noche en la comisaría fue llevado a un centro veterinario mientras la policía buscaba pistas, dijo el agente Shinjiro Uemura.
No dijo nada a la policía, pero a los pocos días empezó a hablar con el veterinario. “Soy el señor Yosuke Nakamura”, dijo el ave al médico, según Uemura. También repitió su dirección, con calle y número, y cantó varias canciones para regocijo del personal del hospital.
“Verificamos la dirección, y vimos que había una familia Nakamura en el lugar. Les dijimos que habíamos hallado a Yosuke”, expresó Uemura.
La familia Nakamura dijo a la policía que les tomó dos años inculcarle al ave su nombre y dirección. Pero este aparentemente no estaba dispuesto a hablar con la policía. “Le hablé, traté de ser su amigo, pero me ignoró”, dijo Uemura.