Al menos dos tornados en Colorado y un incendio en California dejaban ayer en Estados Unidos una persona muerta, decenas de edificios destruidos y miles de evacuados.
Un tornado azotó varios pueblos al norte de Colorado, en los que volcó tractores, levantó tejados de edificios y cobró la vida de al menos una persona, en el condado de Weld.
Tomas de televisión mostraban casas y edificios con los techos caídos, así como equipo de irrigación golpeado. En un video se veía un embudo gris oscuro de unos 400 metros cerca del poblado agrícola de Windsor, junto a granizo y lluvia.
Madera astillada, metales destrozados y otros desechos abarrotaban las carreteras, patios y sembradíos. Unos 130 niños en la guardería de Windsor fueron reportados a salvo tras el paso de la tempestad, pero los juegos infantiles fuera del inmueble quedaron dañados.
“Mi casa desapareció. Perdí a mi perro, perdí mis gatos, perdí mi remolque; perdí todo”, declaró Pete Ambrose, un cuidador en el parque del condado de Weld, fuera de Greeley.
Un incendio fuera de control amenazaba ayer el centro del estado de California cerca de Silicon Valley, tras arrasar cerca de 1.200 hectáreas, y ha obligado a evacuar por lo menos 200 personas y desalojar a unas 1.700 viviendas, muchas desocupadas.
En Chile
Fuertes lluvias que azotaron al centro y sur de Chile dejaban más de 14.000 damnificados hasta la mañana de ayer y provocaron el corte de la principal red vial del país en tres zonas, mientras se mantiene la alerta por el desborde de ríos.
Hasta el jueves, las lluvias que comenzaron el pasado fin de semana habían provocado la muerte de cinco personas.
Los estragos obligaron a la suspensión de clases en Santiago y varias regiones en el sur del país. Muchas zonas de la capital no contaban con un normal suministro de agua potable.
Otro de los efectos de las intensas lluvias era la interrupción de la carretera Panamericana, la principal ruta del país en al menos tres zonas, por el colapso de puentes y desborde de siete ríos.