- MAY. 23, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
QUITO. Rodrigo Borja Cevallos anunció ayer su retiro de la Secretaría General de la Unasur.
Secretario generalrenunció porque se torció camino de esa organización que nace hoy en Brasilia.
Antes de la constitución de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), prevista para hoy a las 10:00, en Brasilia, los mandatarios de los países participantes deberán designar al reemplazo del ex presidente Rodrigo Borja, quien renunció ayer a la Secretaría General, con sede en Quito.
Borja consideró que la Unasur se constituirá en un foro y no en una organización institucional para defender los intereses de la región. El presidente de la República, Rafael Correa, comentó que se cometió un error al dejar a mandos medios la elaboración de los estatutos, donde se forman tres consejos (presidentes, cancilleres y de altos funcionarios), el secretario general prácticamente sin poder, lo cual es una “locura”.
Correa dijo que ha hablado con varios mandatarios para aprobar el modelo ecuatoriano donde la secretaría permanente se dedique a tiempo completo a sacar adelante el proceso de integración.
Señaló que entiende la decisión de Borja, y que en su caso habría hecho lo mismo. El Jefe de Estado hoy comunicará en Brasilia de esa renuncia.
Borja (estuvo un año en el proceso y nunca se posesionó) reveló que el organismo que está por nacer no incluirá a las entidades subregionales, como la Comunidad Andina (CAN) y del Mercosur, por lo que no se cumple con el objetivo de integración económica.
Lo que no le convence es que la Secretaría General no tendrá poder, porque la mayor parte de las facultades ejecutivas se confieren a un órgano colegiado compuesto por doce miembros de distintos países y que se reunirán cada dos meses.
Reveló que hay discrepancias de criterio e incluso ideológicas. Personalmente, considera que para dirigir la integración de doce países se tenga que apelar a tres instituciones (CAN, Mercosur y Unasur); cuando en Europa con 27 estados hay una sola organización integradora.
“Si no se forma una entidad apretada institucionalmente que englobe a todas las demás, el proceso de integración puede derivar, simplemente, en la vieja retórica”, subrayó y dijo que oportunamente alertó a los presidentes de la región que el camino de la Unasur se “torcía y que los delegados no estaban en el camino correcto, pero no hicieron las rectificaciones”.
Agregó que la estructura de la Unasur debería funcionar por encima de las ideológicas entre los gobiernos, incluso personales de los presidentes.
Al momento está decidido que la sede sea Quito.