Hace pocos días el presidente Rafael Correa anunció su desconfianza en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), por ser este un organismo adscrito al Banco Mundial (véase el diablo) y, según su concepto de soberanía, esto implicaba una claudicación de la misma.
Debo admitir que me asombré, ya que, como sabrá el Presidente, nuestro país firmó el convenio de adhesión al Ciadi el 15 de enero de 1986, y este entró en vigor el 14 de febrero del mismo año, esto es, hace algo más de 22 años. Curioso es que, recién en el 2008, se piense que es una pérdida de soberanía. ¡Qué mala memoria!, me había olvidado que este es el gobierno revolucionario y, como tal, tiene derecho a quejarse de todo.
El convenio con el Ciadi lo han ratificado 144 estados. ¿Son tan ciegos los otros 143 miembros que no ven la pérdida de soberanía? Y no solo hay Estados ricos o potencias mundiales, la República Democrática del Congo lo firmó en 1968, China en 1990, Afganistán en 1966 y Venezuela (aún más revolucionario que nosotros) en 1993. Desde la creación del Centro, se han recibido 236 casos de conciliación y arbitraje. ¡Y todavía nadie se da cuenta de la pérdida de soberanía!
Pero aquí no acabó mi asombro. Dijo, además, ser partidario de que Latinoamérica no permita que los arbitrajes sean extrarregionales. Es decir, si el arbitraje es dentro de Latinoamérica, no es una pérdida de soberanía, pero si es fuera, sí. Como si la soberanía dependiera de qué tan lejos sea el proceso.
Si nuestro país reconoce el arbitraje nacional e internacional, si nuestro país ha firmado convenios arbitrales, si nuestro país está adherido a Centros de Arbitraje como la OMC (Organización Mundial del Comercio), ¿cómo puede decir el presidente Correa que es una pérdida de soberanía? No me parece que se haya quejado de la “pérdida de soberanía” cuando demandamos a la Unión Europea ante la OMC por el tema del banano. Parece que la máxima es: Si me conviene no digo nada, si no me conviene digo que afecta a nuestra soberanía.
Por haber firmado el convenio con el Ciadi no estamos obligados a someter todas las inversiones al proceso arbitral. Establece este convenio, en su artículo 25.1, que las partes (Estado y personas físicas o jurídicas de otro Estado) deberán consentir someter las disputas al Centro. Entonces, si podemos elegir qué disputas someter al arbitraje del Ciadi, ¿dónde está la pérdida de soberanía?
Los procedimientos arbitrales han demostrado ser una mecanismo muy eficiente y mundialmente aceptados desde hace algún tiempo. Pero, como somos revolucionarios, tenemos que ir siempre contra la corriente.
El término soberanía es usado por los populistas cuando no tienen mejores argumentos. No se deje convencer, la soberanía no depende de donde esté el centro, ni a qué organismo esté adscrito.
El convenio con el Ciadi no es una pérdida de nuestra soberanía, las declaraciones del presidente venezolano sobre Guayaquil sí. ¿Se quejó en ese caso el presidente Correa?