Detroit Pistons frenó la noche del jueves la imparabale marcha invicta de Boston Celtics como local al vencerlo por 103-97, en el segundo partido de la serie playoff por la final de la Conferencia Este en el baloncesto de la NBA.
Con este resultado, la serie entre ambos equipos al mejor de siete partidos quedó igualada 1-1, y ahora se trasladará a Detroit, donde el sábado se jugará el tercer partido.
Practicando un juego franco, los Pistons ganaban por 7 puntos al llegar al entretiempo, por dos más al final del tercer cuarto, y por 86-75 en el último período, cuando soportaron la recuperación de los Celtics.
Boston, que había ganado los nueve partidos anteriores disputados por playoffs en su cancha y motivado por el regreso de Ray Allen a su mejor forma, anotó 8 puntos consecutivos y estrechó la diferencia. Pero los Pistons manejaron la situación y apoyados en sus veteranos lograron la victoria.
Richard Hamilton lideró a Detroit con 25 puntos y Chauncey Billups, que apenas había aportado 9 en el primer juego de la serie, lo secundó con 19.
Los Celtics dependieron de su triunvirato de figuras: Paul Pierce anotó 26 puntos, Allen 25, y Kevin Garnett contribuyó con 24.
"Esta noche sólo queríamos ser agresivos y llevar la pelota al aro, y realizamos una buena tarea haciéndolo", dijo Hamilton a periodistas. "Nos mantuvimos atacando", agregó.
Pistons y Celtics tuvieron porcentajes de eficacia en tiros de campo casi similares, de alrededor del 50 por ciento, pero la precisión de Detroit le valió seis puntos más desde la línea de libres, lo que se ajusta a la diferencia entre ambos en el marcador final.
El entrenador de Boston, Doc Rivers, reconoció el esfuerzo de Detroit, pero dijo que el cansancio había minado a su equipo, que debió jugar la serie completa de siete partidos ante LeBron James y los Cavaliers, mientras que Detroit descansó tras eliminar a Orlando en cinco.
"Para mi siempre se trata de defensa, y nosotros no tuvimos una buena noche defendiendo", dijo Rivers. "Perdimos porque entregamos demasiados puntos", agregó.
"No pensaba que el cansancio nos fuera a alcanzar en el primer partido porque la adrenalina del séptimo partido (contra Cleveland) nos sacaría adelante", declaró el entrenador. "Estaba más preocupado por este", concluyó.
Los Celtics -que terminaron con la mejor marca en la temporada regular- aún no han ganado ningún partido como visitantes en los playoffs, pero ahora deberán hacerlo si quieren llegar a las finales entre conferencias.