China estimó este viernes que serán necesarios hasta tres años para reconstruir las zonas devastadas por el sismo del 12 de mayo y mostró su preocupación por las condiciones de vida e higiene de los millones de damnificados.
Tras haber visitado Birmania, país afectado a principios de mayo por un ciclón que causó más de 133.000 muertos y desaparecidos, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, visitará el sábado Yingxiu, el epicentro del sismo, anunció el ministerio chino de Relaciones Exteriores.
"Seis agencias y programas de la ONU están movilizados (...) y suministran ayudas por valor de ocho millones de dólares", declaró a la AFP Patricia Seghers, miembro del equipo de gestión de catástrofes de la ONU en China.
El último balance del terremoto es de 55.740 muertos, 24.960 desaparecidos y más de 281.000 heridos, indicó el viernes el gobierno de Beijing.
Por otra parte, el paso de la antorcha de los Juegos Olímpicos de Beijing por Shanghai, capital económica y financiera de China, fue precedida el viernes por un minuto de silencio en honor de las víctimas de la tragedia.
Mientras tanto, el vicegobernador de Sichuan -la provincia más afectada por el sismo- subrayó el viernes que hará falta tiempo para reconstruir todas las zonas devastadas.
"Pretendemos mejorar las carreteras y las infraestructuras y construir nuevos pueblos y ciudades en los próximos tres años", declaró al subrayar la dificultad de las tareas en las zonas montañosas.
El terremoto del 12 de mayo fue el más mortífero de China en los últimos 30 años. De 8 grados de magnitud en la escala de Richter, provocó el derrumbe de 5,9 millones de edificios y dejó a más de 5,4 millones de personas sin techo, lo que supone uno de cada cinco habitantes de la zona afectada, según el vicegobernador Li Chengyun.
"Necesitamos urgentemente tiendas de campaña, más de 5 millones de personas tienen que encontrar un lugar adecuado para vivir", añadió Li.
"También se necesitan vehículos de limpieza de calles, camiones cisterna y equipos para la higiene; son las necesidades más urgentes", prosiguió.
En cuanto a higiene, el responsable local también mostró su inquietud por el hecho de que se acerca el verano.
"Es la estación más propicia para la propagación de epidemias y la situación es muy dura", explicó, aunque indicó que hasta el momento no se había detectado ninguna epidemia.
Un equipo médico de 13 personas partirá de Francia el sábado hacia Chengdu, la capital de Sinchuán, para participar en las tareas de socorro a los damnificados.
China anunció el jueves la necesidad urgente de 3,3 millones de tiendas para abrigar a los supervivientes, mientras se construye un millón de pequeñas casas prefabricadas que pueden durar hasta cinco años.
La Comisión Nacional por el Desarrollo y las Reformas, principal órgano de planificación económica, indicó el viernes que impondría, temporalmente, un control en los precios de los materiales de construcción, como el cemento y el vidrio.
Todo aumento de precios tendrá que ser autorizado, a fin de que "los precios de los materiales de reconstrucción permanezcan estables", precisó la Comisión.