Hoy fue deportado desde Costa Rica un joven mexicano que estuvo detenido en ese país que asegura haber presenciado el ataque del ejército colombiano al campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en marzo pasado.
En ese ataque murió el líder guerrillero Raúl Reyes. El mexicano Glenn Cerda Guajardo, de 28 años, dijo que divulgará más información sobre el tema cuando regrese a su país este jueves.
Cerda permaneció detenido en el Centro de Aprehensión de Migración en San José desde la semana anterior y su deportación se produce por encontrarse indocumentado en Costa Rica.
Esta será la tercera ocasión en que se realiza ese proceso contra Cerda, quien fue deportado primero el 24 de julio del 2006 y más recientemente, el 2 de mayo anterior.
"Yo estaba como a 300 metros de donde fue el ataque y por eso salí con vida, y gracias a gente de las FARC que dieron sus vidas por gente que no era de su país y por un colombiano que no era guerrillero que nos guió hasta Colombia. De allí yo me vine a Costa Rica", relató Cerda en entrevista con AP sin ahondar en detalles.
El joven, ligado a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), aseguró que durante su periodo de detención a inicios de mayo no mencionó el tema de las FARC porque su plan era poder trasladarse hasta Nicaragua, donde esperaba que el presidente Daniel Ortega también le brindara ayuda, como lo hizo con su compatriota Lucía Morett.
"Un amigo mío estaba también en contacto con Lucía y mi idea era ir a pedir asilo allá (Nicaragua) pero en ese momento el asunto estaba complicado por la huelga y yo pensé quedarme en Costa Rica a esperar, pero entonces empezaron a decir que yo era narcotraficante o un contacto de las FARC aquí", dijo Cerda al agregar que Morett pertenecía a otro grupo -que no mencionó- y no congeniábamos en muchos aspectos.
Debido a los problemas decidió presentarse a Migración el 21 de abril para que lo deportaran a México, lo que se hizo efectivo el 2 de mayo.
El asesor legal de Migración Farid Cordero dijo a la AP que en esa ocasión, durante las entrevistas con los agentes de Migración, Cerda nunca mencionó a las FARC ni el ataque acaecido en Ecuador. El dijo que lo habían asaltado en Panamá y que no tenía recursos para volver a México, agregó.
Un grupo de más de 30 mexicanos
Según Cerda, la razón es sencilla: el temor. En mi país he tenido una respuesta nula, hasta amenazas del gobierno de cárcel a los que estuvieron en el campamento... no quiero ahondar mucho en el tema pero pronto saldrán más personas a decir que estuvieron allí (en el campamento), dicen que eran unos 14 mexicanos, pero éramos más, como 33.
Contó de forma superficial que se trasladó hasta Quito para una cumbre bolivariana de grupos sociales. De ahí viajaron hasta el campamento vía terrestre.
"Soy afín a movimientos bolivarianos y soy partidario del presidente Hugo Chávez; soy socialista y me interesan los movimientos sociales, por eso estaba interesado en conversar personalmente con Reyes, conocer sus planteamientos, la idea no era traer armas a mi país ni nada así, aunque de los mexicanos que estábamos allí cada uno iba por intereses diferentes", explicó.