Miles de hinchas del Manchester United recibieron esta noche a los diablos rojos en las afueras del aeropuerto para celebrar el título de campeones de la Liga de Campeones.
De su lado, hinchas ingleses emprendieron su retorno desde Moscú tras la final de la Liga de Campeones del fútbol europeo jugada un día antes en esa ciudad, y no se informó ningún tipo de problemas entre los mismos.
La policía local comunicó que no se habían producido arrestos entre los más de 40.000 seguidores que visitaron la capital rusa para presenciar la primera final de ese torneo entre dos clubes ingleses, que terminó con victoria por penales del Manchester United sobre el Chelsea.
"Todo estuvo calmado, no hubo grandes peleas. Los hinchas fueron escoltados por la policía para mantener la calma durante la noche. Ninguno fue detenido", contó un portavoz de la fuerza de seguridad de Moscú.
Antes del partido había crecido la preocupación por una repetición de los hechos de violencia que se produjeron la semana pasada tras la final de la Copa UEFA en Manchester entre el Rangers de Escocia y el Zenit de San Petersburgo, que concluyeron con un hincha ruso apuñalado y varios detenidos.
Un portavoz de la embajada británica en Rusia felicitó a las autoridades locales por el operativo de seguridad montado para el evento, calificando su actuación de "fantástica".
"Sólo vimos un puñado de casos, pero ninguno terminó con un problema serio. No tuvimos noticias de arrestos", dijo el portavoz
En uno de los incidentes previos al encuentro, que fue presenciado por un fotógrafo de Reuters, un pequeño grupo de hinchas del United chocaron con ciudadanos locales y se arrojaron botellas, aunque no hubo ningún herido.
Después de la final, la policía observó a los aficionados mientras abandonaban ordenadamente el estadio Luzhniki para esperar autobuses o dirigirse al metro.
El jueves hubo pocas señales de simpatizantes británicos en el centro de Moscú, ya que la mayoría emprendió su retorno en las primeras horas del día.
El evento del miércoles fue la segunda gran final de competencias europeas que albergó la capital de Rusia. Nueve años atrás, el mismo estadio fue sede de la final de la Copa UEFA que el Parma de Italia le ganó al Olympique Marsella de Francia.