El Gobierno de Ecuador anunció hoy que llevará a la justicia internacional el caso de un ecuatoriano muerto durante el ataque colombiano contra las FARC en su territorio y considera necesario interrogar a los militares implicados, sin excluir un posible pedido para su extradición.
"Este caso va a ir sin duda a la justicia internacional", afirmó el ministro de Seguridad, Gustavo Larrea, a la prensa extranjera.
El funcionario se refirió a la muerte del presunto guerrillero Franklin Aisalla, quien según Colombia pereció a causa de bombas lanzadas en el ataque contra un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano el 1 de marzo, pero que de acuerdo a un estudio forense realizado por Quito fue ajusticiado a golpes.
Larrea señaló que el deceso de Aisalla podría ser tipificado como asesinato o crimen de Estado cometido por funcionarios colombianos, pero que se da por sentado que se trata de una "clara violación al derecho internacional y a los derechos humanos".
Aisalla era señalado por sus nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y al momento del bombardeo se encontraba en el campamento del líder insurgente Raúl Reyes, también abatido por los militares colombianos.
En la acción -que derivó en la ruptura de relaciones entre Bogotá y Quito- murieron unas 25 personas, entre las que además estaban cuatro mexicanos.
Según el ministro Larrea, el gobierno ya resolvió tramitar el caso de Aisalla ante la justicia internacional mientras otras causas están siendo investigadas por la Fiscalía ecuatoriana, incluidas la ejecución de heridos y el robo de evidencia.
Colombia aseguró haberse incautado unos computadores de Reyes con archivos que involucrarían a los gobiernos de Ecuador y Venezuela con las FARC.
Larrea admitió la posibilidad de que se solicite la extradición de los militares implicados en el ataque, pero de momento consideró "absolutamente necesario pedir la colaboración de la justicia colombiana para la indagación de los responsables intelectuales y materiales".