La mayoría parlamentaria libanesa, apoyada por los países occidentales, y la oposición, respaldada por Irán y Siria, lograron este miércoles un acuerdo que prevé la elección de un nuevo presidente y pone fin a 18 meses de crisis política que amenazaba con provocar una nueva guerra civil.
Ambas partes pactaron en particular la elección como jefe del Estado del jefe de las fuerzas armadas, el general Michel Sleiman, la formación de un gobierno de unión nacional y la prohibición del recurso a la violencia con fines políticos.
El convenio, saludado de inmediato por Siria, Irán, Francia y la Liga árabe, entre otros, contempla igualmente un diálogo entre las partes para "extender a todas las regiones del país la autoridad del Estado", en particular sobre las fuerzas armadas y policiales.
El acuerdo fue anunciado por el primer ministro qatarí, el jeque Hamad ben Jassem Al Thani, en Doha, donde los dirigentes de ambas partes negociaban desde el viernes.
La presidencia de la República del Líbano estaba vacante desde el fin del mandato del pro sirio Emile Lahoud en noviembre de 2007; la reunión del Parlamento para elegir a su succesor se postergó 19 veces.
La crisis había degenerado el último 7 de mayo en enfrentamientos armados que causaron 65 muertos en una semana y permitieron a la oposición, liderada por el movimiento radical chiita Hezbolá, tomar el control del sector oeste de Beirut, bastión de los sunitas.
El canciller sirio Walid al Mualem, de visita en Manama, subrayó "la importancia del acuerdo al que llegaron los hermanos del Líbano"; Irán "recibió favorablemente" el anuncio, con la esperanza de que constituya "una primera etapa para liberar los territorios libaneses ocupados" por Israel, según indicó el portavoz de la cancillería, Mohammad Ali Hosseini.
El presidente francés Nicolas Sarkozy estimó que lo acordado constituye "un gran éxito para el Líbano", advirtiendo que tendrá que ser "aplicado íntegramente para sentar las bases de una verdadera reconciliación nacional".
El general Sleiman, de 59 años, que podría ser elegido por el parlamento el próximo domingo, es el jefe de las fuerzas armadas desde 1988.
Considerado como un hombre de consenso, supo preservar la unidad de sus tropas y permanecer apartado de las luchas por el poder.