- MAY. 21, 2008 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
¿Se sacó algo en claro del primer debate sobre ‘El Momento de la verdad’, que se transmitió el sábado en Ecuavisa? Sí, que muchas de las preguntas que se plantean en el reality están formuladas de tal manera que llegan a ser absurdas o no conducen a ninguna verdad. El panel del sábado estuvo conformado por un creyente como Francisco Salazar, un ex sacerdote como Simón Espinosa y un agnóstico iconoclasta como Omar Ospina. Había un factor común entre los tres: han ejercido el periodismo o escriben en diarios y/o revistas del país. ¿El tema? Por supuesto, el programa con el padre Arturo Vallejo.
Pero hubo más coincidencias, pese a que podría pensarse lo contrario: coincidencia para establecer que el sacerdote que se había presentado como rebelde, haría mejor en dejar la curia, si es que cuestionaba tanto las reglas, procedimientos y jerarquías. También se establecieron preguntas como, ¿cree que a Dios no le gusta la jerarquía de la Iglesia católica? Era del todo absurda, porque, si Dios existe, nadie podría saber qué piensa o qué le gusta o no le gusta.
Las respuestas dependen de las preguntas. En el programa del cura Vallejo, las preguntas fueron de tal ambigüedad que, si se mira con atención, se comprobará que él respondía una cosa en primera instancia y luego se desdecía en la ampliación.