- MAY. 21, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
Dos preparados hechos con productos de bajo costo y fáciles de conseguir en los mercados y supermercados locales. Su elaboración es fácil y solo requiere de un poco de ingenio y deseos de halagar y sorprender a los comensales.
Opciones ricas, novesosas y nutritivas para atender a cualquier hora a los invitados.
Salir de lo tradicional a la hora de atender invitados a comer solo requiere interés y dedicación para elegir el menú.
Ricardo Bock, chef ejecutivo del hotel Continental (Chile y 10 de Agosto), ofrece dos alternativas que no solo harán agradable y reconfortante el momento de la preparación para el anfitrión, sino que generarán muchos halagos de los invitados por lo exquisito, novedoso y nutritivo del plato.
La primera opción es una tortilla de quinua con pimientos de colores, acompañada de purés de fréjol blanco y negro.
Para cuatro porciones se requieren 200 gramos de quinua, 100 gr de cebolla perla, 30 gr de pimiento rojo, verde y amarillo (90 gr en total), un huevo, 40 gr de harina de maíz, 40 gr de mantequilla, sal y pimienta.
Listos los ingredientes, se remoja una hora la quinua y luego se la cocina con agua y sal hasta que aflore. Se saltean la cebolla y los pimientos cortados en cuadritos pequeños. Se mezclan con la quinua y la harina y se forman tortillas de dos centímetros de espesor y se las apana con harina y huevo y fríen con mantequilla.
Para los purés de fréjoles se requieren 160 gr de blanco y 160 gr de negro, 100 gr de cebolla perla, 10 gr de ajo, sal y pimienta al gusto. Los granos se remojan por separado tres horas, se escurre el agua y agrega más líquido y se cocinan con la cebolla y el ajo, cuidando que al final de la cocción no quede mucha agua, para que puedan coger cuerpo de puré después de licuarlos por separado.
En un plato se colocan las tortillas y con una manga pastelera y una boquilla rizada se elaboran rosetas de puré de fréjol sobre el plato, se complementa el menú con choclos cocinados, rábanos cortados en juliana y mezclados con aceite de oliva.
Este plato es muy sano y nutritivo. La quinua es un producto barato, pero a pesar de su alto valor nutritivo es poco consumida por las familias guayaquileñas. Posee aceite y almidón, lisina (ayuda al desarrollo del cerebro), hierro, calcio, fósforo, vitaminas y proteínas.
El otro plato sugerido por el chef colombo-alemán Ricardo Bock es una torta de camote a su estilo. Se necesitan 500 gr de camotes, dos yemas de huevo, 100 gr de azúcar, 50 de leche en polvo, 100 gr de crema de leche, 10 gr de polvo de hornear, esencia de vainilla al gusto, 100 gr de ciruelas pasas picadas.
Cocinar los camotes hasta que ablanden. Retirarlos de la olla y batirlos por dos minutos e incorporar el azúcar, la crema de leche, las yemas de huevo, la esencia de vainilla y las ciruelas. Después la leche no líquida y el polvo de hornear. Poner la masa en un molde engrasado y enharinado, meter al horno a 170ºC por 30 o 40 minutos. Se desmolda y sirve tibio con alguna salsa dulce.
El camote contiene vitaminas, hierro, calcio, fósforo, magnesio, potasio, sodio, fibras y proteínas.