El barril de West Texas Intermediate (WTI) registró un nuevo récord a 129,31 dólares, sostenido por la intransigencia de la OPEP y el sentimiento de que la oferta de crudo sigue siendo vulnerable.
El petróleo Brent, cotizado en Londres, franqueó por su lado por primera vez el umbral de los 127 dólares al alcanzar el nivel inédito de 127,49 dólares.
En un contexto muy alcista donde domina el temor de que la oferta no alcance para satisfacer la demanda a corto plazo, emergieron el martes nuevas amenazas sobre la oferta.
El lunes los precios ya se habían beneficiado del anuncio de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de que no aumentaría su producción antes de su próxima reunión ordinaria, prevista para el 9 de septiembre en Viena.
"Al reiterar (el lunes) que no aumentaría su producción, la OPEP dio un leve impulso" a los precios, estimaron los analistas del banco Barclays Capital.