Sylvester Stallone, Demi Moore, Michael Jackson, Tom Cruise y Elizabeth Taylor fueron algunos de los clientes del detective.
Diez años de prisión será la condena que cumplirá el detective de Hollywood, Anthony Pellicano, quien la semana pasada fue declarado culpable de chantaje, robo de identidad, espionaje, fraude y conspiración por escuchas telefónicas a los enemigos de sus poderosos clientes, que por lo general eran de la industria del cine y entretenimiento.
Pellicano de 64 años, que actuó como su propio abogado defensor, llegó a tener en sus 20 años de carrera una lista de clientes que incluía nombres como Michael Jackson, Tom Cruise, Elizabeth Taylor, Demi Moore, entre otros, de quienes en el juicio no reveló ninguna de sus intimidades.
Entre las víctimas del investigador a quienes intervino los teléfonos se encontraban Sylvester Stallone, Garry Shandling y Kevin Nealon.
Pese a que la primera denuncia en su contra por espionaje la tuvo en el 2002 su caso saltó a la fama en el 2006 cuando en Hollywood se remuroba que Pellicano se dedicaba a extorsionar a sus clientes y a los enemigos de estos para que le acreditaran fuertes sumas de dinero por no revelar sus secretos, que iban desde infidelidades, tendencias sexuales, divorcios y paternidad. Durante su juicio, el detective atemorizó a la industria del cine, pues todos pensaron que revelaría las confesiones que le hicieron.
Pellicano fue declarado culpable en 76 de los 77 cargos que se le imputaban, entre ellos, la participación en una empresa criminal, de robo de identidad y asociación con malhechores.
Las estrellas de Hollywood citadas testificaron que desconocían las actividades ilegales de Pellicano.
Durante el juicio, el jurado escuchó los testimonios de clientes como los actores cómicos Garry Shandling y Chris Rock, el jefe ejecutivo de Paramount Pictures, Brad Grey, y el ex presidente de Walt Disney Company, Michael Ovitz. También fueron declarados culpables cuatro de sus colaboradores, entre ellos, un ex policía.