Martes 20 de mayo del 2008 El Gran Guayaquil

Pugna de informales y municipales vuelve

Vendedores marcharon por el centro para exigir que los dejen trabajar en las calles.

Los comerciantes, que piden espacios para trabajar en las calles, tuvieron resguardo de la Policía Nacional para protestar contra  el Alcalde. Los municipales acordonaron el área.

Centenares de comerciantes informales marcharon ayer para exigir que les permitan trabajar en la vía pública, luego de que la Asamblea Constituyente determinó garantías para la labor informal.

Las instalaciones del mercado Central permanecieron resguardadas desde las 05:00 por miembros de la Policía Metropolitana para impedir que los informales se apuesten a vender en las aceras.

Durante la marcha los comerciantes contaron con el apoyo de la Policía Nacional, que en un vehículo abría paso para los protestantes.

Gustavo Zúñiga, director de Aseo Urbano del Municipio, indicó que los metropolitanos permanecerán resguardando el lugar.

Los comerciantes se reunieron desde las 07:00 pero fueron recibidos  por decenas de  policías metropolitanos que se encontraban en los alrededores del mercado para evitar que los informales se ubiquen en las aceras y en las calles.

A las 10:00 decidieron marchar hasta el edificio de la  Gobernación para extender su reclamo y exigir que el alcalde Jaime Nebot, los escuche.

En la intersección de las calles Diez de  Agosto y Lorenzo de Garaycoa un grupo de metropolitanos uniformados con equipo antimotines trató de impedir el paso de los informales, registrándose un enfrentamiento entre los grupos que no pasó a mayores.

Los manifestantes avanzaron por las calles Clemente  Ballén, Lorenzo de  Garaycoa, av. Olmedo, Chimborazo, Aguirre  hasta llegar al malecón, durante la marcha el tráfico fue bloqueado, incluso la  metrovía tuvo  que detenerse para  que  los revoltosos pasaran.

“No somos delincuentes, lo único que  queremos es que nos dejen trabajar, no puede ser que por ganarnos el pan de cada  día tengamos que sufrir maltrato”, indicó Karina  Martillo, quien se dedica a la venta de bisuterías.

Elizabeth Palacio, presidenta de la Federación de  comerciantes ambulantes, indicó que solo reclaman el derecho a trabajar sin que sus mercaderías sean quitadas por los metropolitanos y en ocasiones hasta llevados presos.

“Estamos dispuestos a asociarnos, tener un carné y usar uniformes para ser reconocidos. Somos 2.000 los informales que exigimos nuestros derechos”, afirmó Palacio.

Zúñiga agregó que esta medida se tomó luego de que la Asamblea Constituyente determinó garantías para el trabajo informal y que se realizará de forma permanente a fin de mantener el orden y respeto a las ordenanzas municipales vigentes.

Aclaró que la decisión es preventiva y disuasiva, y de ninguna manera se busca tener enfrentamientos con los trabajadores informales.

En cuanto a las regulaciones, indicó que para los comerciantes existen los mercados y actualmente hay 2.400 locales para ser utilizados.

Esta  solución no la comparten los informales, quienes aseguran que los costos de alquiler son muy elevados.

Los manifestantes mantuvieron una reunión con el secretario de la gobernación, José Gabriel Apolo,  a quien solicitaron que tramite una entrevista con el Alcalde.

Durante la protesta se lanzaron se  lanzaron consignas contra el Alcalde; mientras que los propietarios de locales comerciales cerraron sus puertas por temor a que se registren enfrentamientos.

Fanny Viteri
Vendedora de  útiles escolares

“Hace dos meses los metropolitanos se llevaron mi mercadería  y hasta la fecha  la devuelven y pague la multa”.

Nancy Campoverde
Vendedora de agua

“No podemos vender tranquilos, siempre tenemos que andar corriendo con nuestras cosas. No somos delincuentes, queremos trabajar”.

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