Los mortales ataques contra extranjeros en barriadas de Sudáfrica podrían dañar el intento del país de organizar con éxito el Mundial del 2010, dijo el martes el máximo responsable de la Asociación Sudafricana de Fútbol (SAFA, por sus siglas en inglés).
Raymond Hack sostuvo que tiene la esperanza de que los ataques, que ya han causado la muerte de al menos 24 personas, no tengan influencia en la Copa Mundial.
Turbas exaltadas han estado atacando a extranjeros con armas blancas y piedras, violando mujeres y quemando tiendas y casas en barrios pobres de los alrededores de Johannesburgo desde el 11 de mayo.
Miles de inmigrantes de países vecinos han buscado refugio en iglesias, comisarías y centros comunitarios.
Los ataques a extranjeros han exacerbado las preocupaciones sobre si la alta tasa de criminalidad violenta, la pobre infraestructura y una fuerte crisis de suministro eléctrico podría llevar a los hinchas europeos y de otros continentes a quedarse en sus países a mirar el torneo por televisión.
Sudáfrica, el primer país africano en organizar una Copa del Mundo, está invirtiendo miles de millones de dólares en construir nuevos estadios y actualizar un deficiente sistema de transportes e infraestructura.
El país atrajo a 8,4 millones de visitantes el año pasado, y espera recibir 10 millones en 2010.
La organización ha desestimado las persistentes noticias de que la FIFA esté pensando en quitarle a Sudáfrica el torneo.
Autoridades de la FIFA han negado estar considerando semejante maniobra.
El Gobierno sudafricano dijo que confía en que tendrá la criminalidad controlada para cuando comience el Mundial.