En esa etapa de Villa España están preocupados por el suelo, y tienen 180 quejas por acabados.
El jueves pasado se cumplieron dos meses desde que el Municipio de Guayaquil se comprometió a hacer un informe técnico del subsuelo de la ciudadela Mallorca, de la urbanización Villa España, ubicada en la primera etapa de Mucho Lote.
Esto luego de que en esa misma fecha se derribaran ocho casas en la manzana 2133, porque las paredes de estas empezaron a agrietarse y sus ocupantes temían por su seguridad.
Ellos ya fueron reubicados, algunos como Daniel Erazo en la manzana 2151 de la misma ciudadela y otros en Sevilla que tiene 595 lotes. La madre de Erazo, Cruz Alcívar, asegura que ya les están devolviendo el dinero y que están tranquilos.
Pero eso no sucede con sus vecinos. Ellos están preocupados por sus viviendas desde el 15 de marzo pasado cuando se les explicó que el problema de las ocho casas tenía que ver con el suelo. Así lo comentan Mirian Cantos y Sandra Vergara, tesorera y presidenta del Comité de moradores del lugar.
La primera asegura que ya no sabe a dónde acudir para saber qué sucedió con ese informe, pues el 6 de mayo anterior envió un fax al alcalde Jaime Nebot preguntándole sobre el tema y no sabe si lo ha recibido.
Según el director de Obras Públicas, del Municipio, Jorge Berrezueta, el consultor encargado de hacer el informe se lo había prometido primero para el lunes pasado, luego para el miércoles y después para el sábado anterior.
Cantos dice que ya no tiene vida, pues su papel de tesorera para cobrar las alícuotas de los moradores se ha transformado en recepcionista de quejas por problemas en los acabados de las viviendas y muestra una carpeta con más de 50 hojas.
“Tengo más de 100 quejas”, dice mientras sostiene una hoja donde se contabilizan problemas de once propietarios en las manzanas 2161 (villa 26 y 23), 2159 (15), 2191 (24), 2142 (27), 2168 (8), 2182 (24) y 2189 (11,18 y 19). Y aunque reconoce que la promotora inmobiliaria Urbanis está arreglando las fallas, reclama porque “un día arreglan una cosa y luego aparece otra dañada”.
En las quejas escritas, Oralia Macías, de la manzana 2176, indica que su tumbado está cuarteado y que las paredes tienen moho por la humedad que entra por las ventanas.
Otra vecina, en cambio, afirma que se le cayó el tumbado hace quince días.
Pero estas quejas, no son quejas, dice el ingeniero de Urbanis, Víctor Almeida, sino “novedades que se están resolviendo según como se presentan”.
La humedad que ingresa por las ventanas a las casas, señala, se debe a que estas no son selladas con silicón sino que solo llevan cuatro tornillos que sostiene el aluminio.
La pintura de los exteriores se daña porque no tienen impermeabilizador por disposición del Municipio y las paredes no son enlucidas. “Solo se enlucen las casas de lujo”, agrega.
REPARACIÓN
Urbanis está asumiendo los gastos de impermeabilización, según el gerente comercial, Juan Carlos Concha, quien manifiesta que tiene 17 equipos de trabajo para resolver los problemas. Ambos aseguran además que emplean los materiales que les exige el Municipio y que su labor es fiscalizada tanto por una empresa interna y por el Cabildo.
A Marjorie Crespo se le filtra el agua por las tuberías del baño y a Cecilia George, por los tubos que cruzan la sala, “pero para que lo arreglen me van a romper el piso y mi casa es muy pequeña, ¿a dónde voy a dejar los muebles, afuera? prefiero dejarlo así”, dice.
El problema de las tuberías no solo afecta a la mayoría de las personas que han presentado quejas sino también a otros de Sevilla. Uno de los afectados es Jaime Velasco, de 80 años, que vive allí hace un mes.
Cuando abre la llave de la ducha el agua sale por las cerámicas de la pared, lo que inunda el baño. Él indica que las tuberías no tienen teflón y ya ha gastado $ 1.000 en otras reparaciones.
Según Urbanis el problema no son las tuberías sino la fuerte presión del agua, porque no todas las casas están habitadas.
Parque
En los terrenos donde se cayeron las 8 viviendas que tenían las paredes cuarteadas, actualmente se construye un parque.
Seguridad
Los moradores de Mallorca solicitan al Municipio que se reparen 40 luminarias que están apagadas dentro de la ciudadela. En Barcelona hay otras 20 sin funcionar.
Alternativa
Verónica Guzmán, que habita la villa 23, en la mz. 12, de Sevilla, dice que es mejor comprar las casas sin acabados, por los que cobran $ 9 mil adicionales. Ella gastó $ 5 mil, puso porcelanato y pintó la casa a su gusto.