El sector agropecuario argentino dijo este lunes que en 48 horas levantará una dura huelga comercial, que sostiene desde hace casi dos semanas contra un impuesto a la exportación de granos y que ha sacudido tanto al Gobierno como a los mercados.
La protesta será desactivada para abrir una etapa de negociaciones con las autoridades, anunció Mario Llambías, titular de Confederaciones Rurales Argentinas, una de las entidades que protagonizan el reclamo.
"Hemos decidido (...) levantar a partir de las cero horas del día miércoles la no comercialización de granos", señaló el dirigente.
Los ruralistas habían realizado otra huelga en marzo que dejó desabastecidas de alimentos a las grandes ciudades y provocó la salida de un ministro de Economía en medio de una crisis política para el Gobierno de Cristina Fernández.