- MAY. 19, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
El Gobierno chino anunció el domingo tres días de duelo nacional, periodo en el que se suspenderá el relevo de la llama olímpica, por las víctimas del sismo del pasado 12 de mayo, cuyo balance de muertos sigue en aumento y supera los 32.000, según cifras oficiales.
El anuncio se dio tras una fuerte réplica en el suroeste del país, que complicó aún más la búsqueda de sobrevivientes y la entrega de ayuda a cinco millones de refugiados.
De lunes a miércoles en los edificios oficiales la bandera nacional ondeará a media asta, indicó el Gobierno. Además sonarán sirenas en todo el país y se guardarán tres minutos de silencio, exactamente una semana después de que se produjo el terremoto en la provincia de Sichuan (suroeste).
El sismo causó 32.477 muertos confirmados en todas las regiones afectadas, según el último balance oficial y provisional. Las autoridades contaban también ayer 220.109 heridos.
El anterior balance del terremoto era de 28.881 muertos confirmados. China teme una cifra mayor, que podría superar los 50.000 fallecidos.
La réplica sísmica de ayer alcanzó una magnitud 6, provocó la muerte de tres personas en la ciudad de Jiangyu, en la devastada provincia de Sichuan, indicó Liao Boxun, responsable del Gobierno local.
Desde el terremoto del lunes de la semana anterior, que fue de magnitud 8,0 en la escala de Richter el suroeste de China registró al menos 24 réplicas de una magnitud superior a 5.
Los equipos de socorro rescataron con vida a otras dos personas ayer, después de pasar seis días bajo los escombros. El sábado sacaron a 63 y pudieron restablecer las vías de comunicación entre los dos distritos de Sichuan más afectados por el sismo, Beichuan y Wenchuan.
Las posibilidades de encontrar a sobrevivientes disminuyen en la medida que Sichuan está amenazada de inundaciones y fuertes lluvias que podrían “agravar la catástrofe”.
Las lluvias registradas sobre zonas afectadas por el terremoto causaron el desbordamiento de un pantano que invadió la ciudad. Deslizamientos de tierras provocados por el sismo taponaron también el curso de varios ríos y el nivel de agua se elevó peligrosamente.
Decenas de miles de personas deambulan bajo la lluvia por las calles de la ciudad de Maoxian en búsqueda de comida, medicinas y un cobijo.
Cerca de cinco millones de personas que no tienen casa y fueron albergadas de manera rápida en instalaciones precarias, seguían careciendo de agua potable y sanitarios, por lo que aumentan los riesgos de enfermedades.
Japón, Rusia, Singapur, Corea y EE.UU. dan su apoyo a China. La agencia China Nueva también anunció que cinco trabajadores murieron y tres pandas desaparecieron en la reserva de Wolong que los conserva.