Las instalaciones encontradas en la frontera al parecer eran de la guerrilla o narcotraficantes.
Ametralladoras, cargas explosivas, municiones para fusiles y precursores químicos, fueron descubiertos y destruidos por miembros del Ejército ecuatoriano en dos bases localizadas en la frontera con Colombia.
El coronel Guillermo Tamayo, jefe del Batallón Motorizado Bimot-13, de Esmeraldas, dijo que el hallazgo se produjo a la altura de Tobar Donoso, en el Alto Mataje, en una zona de difícil acceso, en territorio ecuatoriano, y donde se accedía fácilmente desde Colombia a través del río San Juan.
El pasado viernes, soldados del Ejército en un patrullaje de rutina en medio de la selva, siguieron la senda de una trocha abierta, lo que despertó sospechas, y llegaron hasta una cabaña donde encontraron almacenadas 300 canecas, con capacidad para 55 galones cada una, que contenía acetona, 30 sacos con cal y 120 sacos, de 100 libras cada uno, que contenían sosa cáustica, todos ellos químicos que se utilizan para la refinación de pasta base de cocaína.
De inmediato se movilizaron 80 hombres a la zona, quienes iniciaron la búsqueda de un presunto laboratorio, ya que lo hallado se trataba solamente de una bodega.
Cerca del lugar los soldados divisaron una construcción mixta y al realizar la incursión encontraron un arsenal, consistente en 5 ametralladoras marca Mag, de fabricación belga, calibre 7.62, a las cuales les habían borrado las series y el registro y una ametralladora antiaérea de fabricación norteamericana, calibre 0.50.
Además, en el lugar se hallaron 6 cargas de explosivos pentolita, 25 alimentadoras con capacidad para 30 cartuchos cada una para fusiles M-16, 5 tubos de cañón para ametralladoras Mag, 1 pistolete para este mismo tipo de arma, 5 mecanismos de disparos automáticos y balanza para el peso de droga y un generador eléctrico nuevo que aún no había sido instalado.
Pese a que se peinó toda el área los uniformados no localizaron a ninguna persona en las cercanías.