Con completa receptividad doy la bienvenida a las bendiciones ilimitadas de Dios.
Prosperidad
Tengo acceso a los recursos ilimitados del universo. La llave que me libera para aceptar esta abundancia es la oración.
Cuando oro soy receptivo a la sabiduría de Dios y al potencial ilimitado que está en mí. Expreso creatividad, exploro nuevas ideas y actúo según la intuición, que emerge a medida que centro mis pensamientos en Dios.
–Salmo 72:16
“Será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los montes; su fruto hará ruido como el Líbano; los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra”.