La reiteración del interés de Microsoft por Yahoo
hace dudar a los analistas si ambos grupos se encaminan hacia una colaboración o
a una adquisición parcial del segundo por parte del primero, que no ha precisado
la naturaleza de sus proyectos.
Dos semanas después de haber anunciado
oficialmente que renunciaba a la compra de Yahoo para crear un grupo capaz de
rivalizar con el líder indiscutido de las búsquedas por internet, Google, Microsoft reabrió el domingo la puerta de las
negociacioens.
Citando "acontecimientos recientes" -el multimillonario
inversor Carl Icahn propuso la semana pasada cambiar el equipo dirigente de
Yahoo- el gigante del software dijo "haber mencionado con Yahoo una alternativa
que implicara una transacción con Yahoo empresa, pero no la adquisición de la
totalidad" de la misma.
Yahoo contestó diciendo estar listo a "evaluar
cada una de las opciones incluyendo cualquiera de las propuestas de Microsoft",
pero reiterando que no está dispuesto a admitir una adquisición
total.
Ante la vaguedad de las propuestas de Microsoft, el mercado se
mostró a la expectativa, y la acción de Yahoo no subió más que 0,68% a 27,85
dólares por la mañana.
Hasta el momento Yahoo ha rechazado firmemente una
adquisición por parte de Microsoft, por considerar la oferta demasiado baja y
las culturas de ambas empresas demasiado diferentes.
Al igual que muchos
analistas, Jeffrey Ham, de Briefing.com, apostaba este lunes a una adquisición
de ciertos activos de Yahoo, en particular, el motor de búsqueda, el cual genera
ingresos anuales por 1.600 millones de dólares, o sea, poco menos que la cuarta
parte del volumen de negocios de Yahoo en el 2007.
Este sector podría
ser vendido por 11.000 millones de dólares, estima la firma de corretaje Stifel
Nicolaus, contra 47.000 millones de dólares propuestos inicialmente por
Microsoft por el 100% de Yahoo.
"Si Microsoft puede obtener los activos
específicos que buscaba sin necesidad de enfrentar los problemas de fusionar la
totalidad de las actividades y de las culturas de las dos empresas, podría estar
en mejor situación a largo plazo", observó Ham.
Según George Askew, de
Stifel Nicolaus, Yahoo tiene que adoptar con urgencia una "decisión estratégica"
sobre el futuro de su mecanismo de búsqueda y sus actividades publicitarias. Los
accionistas de Yahoo deben pronunciarse el 3 de julio sobre las propuestas de
Icahn.
Askew ve la posibilidad de una alianza defensiva, con la
"subcontratación de una parte de la actividad del motor de búsqueda a
Google".
Cada 10% de actividad que Yahoo pueda subcontratar a Google
generaría ingresos adicionales de 60 millones de dólares a Yahoo y una ganancia
de 90 millones de dólares sobre la ganancia operativa, estimó este
analista.
Otra opción posible, según Askew, la venta de la actividad del
motor de búsqueda a Microsoft, que dejaría a Yahoo "independiente pero también
más pequeño y concentrado en la venta de publicidad y contenidos".
Los
analistas de Jefferies estiman, en cambio, que Yahoo "puede aceptar la
subcontratación de una parte de su motor de búsqueda a Microsoft", manteniendo
al mismo tiempo una alianza con Google, lo que le permitiría "librarse de
Microsoft, permaneciendo independiente".
Otra alternativa sería una colaboración Microsoft-Yahoo en la publicidad en
línea "para crear una plataforma que no podría dejar de ser tomada en cuenta en
el mercado y que sería vendida por los equipos comerciales de las dos
empresas".
Algunos analistas siguen considerando, no obstante, que lo más
probable es una adquisición de Yahoo por Microsoft. "En su comunicado, Microsoft
dice que se reserva el derecho de reconsiderar la alternativa de compra en
función de hechos futuros", subraya la casa de corretaje Thomas Wiesel.