Restaura tu alma
El término restaurar significa reparar, restablecer, renovar, recuperar. En cierta ocasión, una pequeña niña se encontraba jugando en un parque y cerca del lugar donde estaba escuchó un ruido que llamó su atención, cuando ella se acercó, observó que un pequeño cachorro aullaba a causa de la herida que tenía en su patita izquierda que su amo le había ocasionado. La niña observó que el perrito temblaba de miedo y lloraba; ella con mucha dulzura y movida por la compasión, vendó su herida con unos trapos que encontró, luego agarró al perrito y lo llevó a su casa para cuidar de él. Esta pequeña niña nos enseña que sí es posible ayudar en la reparación, si tan solo decidimos ser ayudados, como sucede con el cachorro.
Al leer esta historia, es posible que te sientas identificado con el indefenso perrito, que sufrió el dolor, el temor y la soledad que su dueño le dio.
A veces nos toca pasar por un desierto de sombras, de aflicción, desesperación y angustia cuando el dolor toca a nuestra puerta. Incluso por años vivimos enfermos y atrapados anidando sentimientos de rabia e impotencia. Pero la única forma de ser libre de esta atadura es perdonando al ofensor:
En primer lugar, evitarás que tu cuerpo se enferme y que pueda morir rápidamente. Un hospital en Estados Unidos, llamado Nueva Vida, realizó estudios de casos de personas enfermas. La mayoría de ellos no morían por cáncer, problemas cardiacos, ni sida; sus muertes se debían a la falta de perdón, llamado el “síndrome oculto de la muerte”.
En segundo lugar, previenes de enfermarte emocionalmente y espiritualmente, evitando que la amargura te envuelva y siga tu corazón.
En tercer lugar, tanto tú como tu familia disfrutarán de su sanidad, porque ahora se sienten con capacitad para dar amor y confianza, seguridad, lo que antes no podían dar porque no lo había recibido. Recuerda: No se puede dar algo que no se recibió.
Demuestra que te amas a ti mismo y que tienes un valor especial, usa la herramienta del perdón para sanar tu alma, la persona que se ama a sí mismo no desea su autodestrucción, haz esto y verás las grandes bendiciones que encontrarás. Y como dice Alexander pope: “Errar es de humanos, perdonar es divino”.
Fuente: Toyi Espín de Jácome,
Psicóloga educativa y orientadora familiar. Telfs.: 285-4994, 09-402-1070.
Email: toyijacome@hotmail.com
Siguiente artículo: Vivir en libertad