Para complacer a algunos lectores les he preparado estas empanadas. Yo simplemente las llamaría empanadas caseras, unas las pueden freír y otras las pueden hacer al horno (por supuesto tienen menos grasa).
Lo que sí les puedo asegurar es que ambas recetas las he probado y cualquiera de las dos masas las pueden rellenar de carne, queso, pollo, jamón o legumbres.
Además, les recomiendo que cuando estiren la masa traten de dejarla fina pero manejable, que no se les rompa. Es preferible trabajarlas sobre un mesón frío (me refiero a mesón de mármol, marmetón o acero inoxidable).
Les cuento la anécdota. Cuando estuve en Cuenca yo pregunté cómo les quedaba la masa tan inflada al freírla, y según la señora que las hacía, era porque ella dejaba reposar la masa una hora y luego la estiraba en un mesón de acero, lo cual le facilitaba la labor. Al momento de freírlas lo hacía en aceite muy caliente. Eran perfectas y llenas de viento.
Empanadas caseras de queso
Ingredientes:
l 2 tzs. de harina
l 1 cdta. de polvo de hornear
l ½ cdta. de sal
l 2 cdas. de margarina
l 1 huevo
l ½ tz. de agua fría
l 2 tzs. de queso fresco cortado en cuadraditos o rallado
l Aceite para freír, lo necesario
Preparación:
1. Trabaje la masa en un mesón, colocando la harina con el polvo de hornear, sal, margarina y huevo. Vaya amasándola y luego agregue poco a poco el agua necesaria para que la masa le quede bien manejable. Déjela reposar una hora.
2. Separe la masa en porciones y estírela en un mesón enharinado, coloque una porción de queso en el centro, tape la empanada y ciérrela bien. Proceda de la misma manera con toda la masa. Rinde aproximadamente 15 empanadas medianas.
3. El momento de servir, caliente en una ollita el aceite que esté supercaliente y proceda a freírlas una a una, bañándolas con aceite caliente por encima para que se inflen. Sírvalas calientes acompañadas de azúcar. Se las van a devorar.